(FRENTE INTERNO - ALTHEA) La pequeña alianza con Mira rindió su primer fruto tangible: información. La sirvienta, movida por un miedo mayor a la crueldad de la corte que a ayudar a la misteriosa prisionera, empezó a dejar migajas de conversaciones. "El Archimago está obsesionado, habla de 'vacíos teóricos'..." "El príncipe está de mal humor, los impuestos en el norte se recaudan a la fuerza..." "Hablan de un rebelde, un joven... lo trajeron hace unas lunas. Lo tienen en los niveles bajos, en la 'Sala de los Suspiros'..." Liam. El corazón de Althea se convirtió en un puño de hielo. La "Sala de los Suspiros" no era un nombre bonito; era el eufemismo cortesano para las celdas de interrogatorio donde los prisioneros "susurraban" secretos antes de morir. La noticia coincidió con una visit

