Estaba en la biblioteca, por alguna razón había comenzado a venir un poco más seguido que de costumbre. No sabía si era por el echo que quería encontrar a mi nuevo amigo, o en parte también porque tenía que estudiar para un parcial el cual era bastante complicado.
En los siguientes días: continúa asistiendo a la biblioteca con la esperanza de poder encontrarlo. Aunque no había tenido éxito realmente, había ido en el turno de la mañana y al día siguiente al de la tarde: pero no me había topado con el e incluso no lo había pisado.
Pues decidí volver al lugar donde se me había pegado un chicle, tal vez de pasada me lo encontraría.
Tampoco entendía muy bien el motivo por el cual tenía tanto anhelo en verlo. Pero todas aquellas dudas quedaron despejadas: en el preciso momento en que lo vi cruzar. Tenía puesto jeans color claro, junto con un suéter de color marrón claro. Estaba concentrado en unos auriculares, por qué pasó por mi lado y no me vio.
Levante las cejas algo confundida, no de seguirlo: lo llamé un poco frustrada y confundido ante su ignorancia.
"Lo había esperado durante días para que el pasara y ni me viera"
Después de unos largos minutos de suspirar sin parar, un poco perdida de su mirada y su forma de caminar.
Pude hablarle:
—Pasaste por mi lado y no me viste —protesté.
—Oh... lo lamento, estoy concentrado en un parcial que es bastante difícil.
—Lamento interrumpirte —huí despavorida.
Habré parecido una adolescente puberta, queriendo llamar atención.
—¿Nat? —escuché la voz de Emmanuel llamándome, estaba dentras del edificio de agrimensura.
—Hola...—susurré.
—¿Por qué te fuiste corriendo?, encima no sabía bien si tomarte la mano... bueno por eso...
—Oh... es que estaba algo apurada.
—¿Aquí en la nada? —preguntó confundido.
—Si... es que quería bueno, estudiar.
—Bueno, supongamos que te creo.¿Qué estudias? —quiso saber, y se sentó a mi lado, aunque con distancias.
—Fisica.
—Pero...¿esa materia no es de primero? —pregunta confundido.
—Siempre la repruebo—bufé.
—Descuida, ¿Quieres que te ayude en algo?.
—Yo bueno...—dudé.
—Dame —tomó mi cuaderno, que decía "física".
—Siempre me saco un 30, el cuatrimestre pasado me saque un 32.
—¿Eso es una nota posible?—preguntó divertido.
—Ya, ya. Entonces¿Por dónde empiezo?
—Para saber física, lo primero es entender la teoría. Si entiendes la teoría, entiendes los ejercicios. ¿Le prestas atención al profesor? —quiso saber.
—Bueno... yo práctico preguntándole los ejercicios a los ayudantes de cátedra.
—Eso está mal, tienes que pensar y hacer los ejercicios sin ayuda aunque llegues a un resultado parecido, lo importante es entender la teoría.
—¿Y como hago eso? —bufé.
—Con libros y tutoriales de YouTube.
Se levantó, extendió la mano, aunque la guardo enseguida.
Me agradaba que el me respetará, mi decisión de no querer o poder ser tocada.
Caminamos algo apresurados hasta , la biblioteca. En ella habían incluso computadoras.
Apenas llegué, nos ubicamos en una de las mesas redondas del fondo. El se levantó y trajo varios libros junto a el..
Yo lo miré espantada.
—¿Tantos libros? —pregunté asustada
—Si..—murmuró divertido.
Desde ahí, empezamos a estudiar sin parar. Incluso me fui a buscar un café para ambos, en la parte de atrás de la biblioteca.
Cuando de pronto , la chica que ayudaba en biblioteca, al verlo se quedó paralizada: por algún motivo que desconocía.
Creo que se llamaba Dehy.
Continúe leyendo el resumen, de todos los libros que habíamos preparado con él. Pero no pude evitar, prestar atención a lo que hablaban, aunque disimulando.
—¿Dehy? —murmuró confundido Emmanuel.
—¿Emmanuel?, no... no te había visto por aquí.
—Yo tampoco, bueno es que siempre entro encapuchado y agarró los libros, me voy enseguida. No me gusta estudiar en biblioteca, o mis amigos vienen por mi.
—Oh...ya veo, ella es ..—al parecer quería saber de mi y el le contestó:
—Una amiga que necesita ayuda en una materia —confesó.
—Oh.. debe ser importante para que estés en biblioteca —dijo divertida, después añadió: —me iré a seguir limpiando.
—Que estés bien Dehy.
—Tu... también.
Y se alejó, aquello me pareció algo confuso.
Pero no dije nada, aunque el apenas se sentó me dijo:
—¿Podemos salir un momento?—preguntó con tanta urgencia en la voz, que me pare enseguida de mi posición.
—¡Claro!
Cuando caminamos en silencio hasta el patio, nos sentamos en un banco algo alejado: el empezó a hablar..
—Dehy, fue mi primer amor.
Mierda.
—¿Qué pasó con ella?
—La embaracé.
O eso sí que no me lo esperaba.
—¿De verdad? —lo interrogué sorprendida.
—Me hice cargo, pero perdió el bebé y teníamos apenas 16 años ambos.
—¡Muy jóvenes!
—Con el tiempo le dijieron que tenía un problema hormonal, las pastillas que tomaba no le hacía efecto por su ciclo.
—¿Y después que pasó?
—Ella se fue.
—¿Se fué?
—No vivíamos aquí, estábamos en un pueblo a una hora de aquí. No esperaba verla.
No quise interrogar nada más, aunque aquello ya me había dejado bastante shockeada.
Sin embargo; siguió contándome de su historia de amor fallida con ella. Al parecer se habían conocido en el colegio, desde ese momento no habían podido separarse el uno con el otro.
Tenía 15 años cuando habían puesto sus ojos en el otro por primera vez, pero la inmadurez les había hecho una mala jugada. Después de aquella perdida: ambos se rompieron al punto de soltarse. El viajó con sus padres por trabajo a este lugar, ella se quedó allá.
Se había cambiado de universidad hace poco tiempo, y nunca había estado mucho tiempo en biblioteca: Por ese motivo no la había visto. Además él era más diurno y nunca la había visto como ayudante, en ese horario.
Una parte de mí, se sintió contenta que aquel amor se hayan encontrado de nuevo. Aunque por otra parte, no entendía muy bien los sentimientos que me estaban aquejando,¿acaso sentía celos?.
Me puede escucharlo el se despidió de mí y yo me dirigí a mi casa. Tenía que sacar el pollo del congelador, o Leandro me mataría.
¡El pollo!