Capítulo 6

1143 Words
—Yo... me olvidé que teníamos gato, lo siento —murmuré triste. —Nat, está bien igual había para calentar comida. — Soy tan torpe —me lamenté. El gato se había comido parte del pollo, que deje arriba de la mesada. Me olvidé taparlo. —Descuida, ¿qué tal tu día? —preguntó. —Algo raro —afirmé. —¿Por? —Leandro, estaba calentando la comida del medio día. —Nose, hoy me junté a estudiar con mi nuevo amigo. —¿Tienes un nuevo amigo?— me interrogó. —Si... se llama Emmanuel. —¿Cómo lo conociste? —Lo pisé, en biblioteca. —Eso es muy Nat —afirmó. —Pues.. empezamos a ser amigos, y ayer encontró "al amor de su vida". —¿Amor de su vida? —quiso saber, estaba sirviendo en los platos. —Si, una chica del pasado. Fue tan tierno: se quedaron congelados mirándose el uno al otro. Suspiré. —¿Cómo te sientes con eso? —¿Con qué? —pregunté confundida. Puse los cubiertos,estábamos sentados por comer. —Nat, mientras contabas apretabas el puño con fuerza. —¿Eso hacia? —Si. —Bueno. A la mañana siguiente, estaba caminando por la universidad. Llevaba un libro en mi mano, mi gran mochila en mi espalda: junto con mis preocupaciones. ¿Qué me pasaba? Incluso había soñado con aquel chico. Mierda. Al llegar al pasillo, dónde estaban los salónes. No pude evitar mirar a ambos lados, por si el aparecía. —Hola bonita niña pizona.. —¿Esa palabra existe? —pregunté divertida. —Es tu nuevo apodo —me sonrió y siguió caminando. —Emmanuel. —Mande —contestó. —¿Cómo te sientes respecto a ... ella? —Fue raro, la busque por muchos años. Pero Nose, creo que ya está...¿no? Siguió caminando dándome la espalda, me quedé pensando. —Oye, y... ¿no tienes novia? —quise saber. —No tengo tiempo —afirmó y añadió: — serías lo más cercano a una novia por así decirlo. —Oh, bueno. —Me iré a cursar, suerte con física. —Gracias —contesté insegura. Después de salir del curso, estaba comiendo unas galletas en el patio. Mi amiga Vale, estaba a mi lado sin parar de suspirar. —Es tan romántica su historia y a la vez trágica. —Lose. —¿Ella lo seguirá queriendo? —indagó. —Nose, tal vez. —¿Y que opinas de el? —Pues.. —respondí algo incómoda. —¡Un momento!...¿te gusta?— tras decir eso, me miró sorprendida. —¿Qué?¡no! —Hmmm. —Leandro también me hizo la misma pregunta—me encoji de hombros. —Por algo será. Cuando llegue a biblioteca junto con Vale,.el silencio era predominante. No pude evitar ver a aquella chica llamada Dehy, era bastante bonita: Su cabello dorado, le llegaba hasta sus hombros y tenía una linda trensa, ella me vio confundida y se acercó. —Con una foto te duro mas,¿precisas algo? —dijo divertida. —No...yo... —¿Me miras por lo de Emma? —¿Qué? —Es un asunto del pasado,.descuida demasiado tengo con el imbécil de mi ex —bufó. —Lo siento. —Descuida y si te gusta dale para adelante. Me guiñó un ojo y siguió limpiando, no pude evitar sonreir. Era preferible, no meterme entre ellos dos.¿no?. —Es buena onda, la chica —comentó Vale. —Si... El resto del día no lo ví, al llegar a casa un rico olor a comida me invadió. —¿Y ese olor? —pregunté confundida. —Prueba—Leandro, me extendió una cuchara de madera con algo en ella. —¡Esto es muy rico! —afirmé. —Si... Siguió revolviendo, mientras yo me senté y comencé a leer. —Nat —me llamó Leandro. —Dime —contesté concentrada, en el libro de biología. —Me gustas. El libro quedó a dos metros de mi, lo había arrojado de la impresión. Aquello me cayó con un balde de agua fría. —¿Quien te gusta? —pregunté confundida. —Tu. Se acercó a mi lado, sin tocarme y me miró con una intensidad que nunca antes había visto en el. —¿Esa comida que estás haciendo tiene droga? —¿Qué? ¡no! —¿Me estás haciendo una broma? —segui interrogando confundida. —Nat... —¿Quieres que te presente a Vale? —Nat... El estaba a mi lado, se había arrodillado frente a mi. Esto no podía estar pasando. —Leandro no entiendo. —Me gustas, no quiero que te enamores de otro hombre que no sea yo, por eso te lo digo —se encojió de hombros. —¿No es de mentira? —Eres hermosa,.me gustas desde que eras una pequeña niña pecosa y despeinada —murmuró divertido. —Esto es muy repentino, en una historia eso se dice casi al final. —Es una historia distinta y me gustas. —Pero.. —Te confieso hoy mi gran secreto. Te lo revelo solo a ti, lo que guardo en lo más hondo de mi corazón. Te develo lo que nadie nunca podrá saber y lo que nadie se imagina. Te cuento lo que me da fuerzas para vivir y lo que embellece todos mis sueños. Te descubro una pasión enorme e increíble que tengo, como existen pocas. Sin más te cuento que: Mi gran amor eres tú. Mi sueño prohibido eres tú. Mi gran secreto es cuanto te quiero. —Oh, yo... Hizo algo que no me esperaba, por primera vez después de muchos años: alguien me besó. Pero entre presa de pánico, corrí lejos de él llena de lágrimas y todo se volvió oscuro. —¿Nat? —escuché una voz en la distancia. —¿Qué... Y me acordé de lo que había pasado, no pude evitar hacerme hacia atrás. —Entraste en pánico, no entiendo porque, yo nunca te haría daño—dijo con dolor. No le pude decir más nada, en completo silencio salí de la habitación. No pude evitar mirar por el rabillo del ojo, sus tristes ojos acompañarme hasta la salida de la casa. ¿Pero que podría hacer? Nunca la había contado mi secreto a nadie el único que lo sabía era Emmanuel.Por ese motivo, aueria estar lejos de el, no sabia de que manera revelar algo asi. No queria la lastima y la pena de nadie. Tampoco sabia de que manera decirle: Hola era golpeada, maltratada y amaba a mi mafido aun asi.No podia. Me dirijo a una casa en particular, sabía que no podría dormir en la misma habitación donde al lado estuviera Leandro.Golpeo la puerta un par de veces, hasta que una figura apareció en el umbral de la puerta.
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