Prefacio

1103 Words
No todo es fácil para una mujer, estar bien vestida, peinada, maquillada, siempre perfecta, estilizada, buen porte, postura, siempre bonita, las palabras medidas, nunca hablar de más, hablar perfectamente, tener un cuerpo bonito e impoluto, si somos gordas no somos perfectas, si tenemos manchas en la piel, estrías o celulitis, damos asco, ser uno misma no es fácil, debemos ser sumisas, en una sociedad de mierda que todo lo juzga, ese es mi pensar, mi humilde opinión objetiva de tantas represalias contra la mujer, creyéndonos el sexo débil. Con tanto discurso introductorio olvide presentarme. Soy Katy, tengo 17 años, podría decir que soy una chica normal, nada extravagante, no tengo un cuerpo de infarto del cual pavonearme, ni unos ojazos azules de los cuales sentirme orgullosa, ni rostro perfecto, ni cabello, todo en mí es común. Ojos marrones, con una pestañas muy cortas pero pobladas al menos, cara aniñada que no cambia con el tiempo, cabello largo castaño oscuro ondulado pero no tanto, a veces es liso y otras explotado, no sé cómo describirlo, tengo una estatura promedio 1,64 cm, cuerpo delgado con las curvas necesarios en los lugares adecuados a mi parecer, aunque muy delgada para mi gusto. No destaco en el colegio como una chica hermosa y social, soy más de pasar desapercibida, excepto porque soy una excelente estudiante, encabezo la lista con el mejor promedio del colegio seguida de Alondra, mi mejor amiga. Ella es todo lo opuesto a mí, es hermosa y se hace lucir, es social, alegre y toda señorita popularidad aunque no demasiado, es muy buena persona agréguenle a eso un coeficiente intelectual alto. Es mi amiga perfecta como yo la llamo en mi mente. Yo soy más de adaptarme, me muevo en la corriente, me adapto a las situaciones con facilidad, no me gustan los problemas y menos meterme en ellos, se defenderme a la perfección. No me gusta el maltrato hacia ningún ser humano, no los tolero, estoy muy en contra de ellos, he sido víctima de algunos insultos, pero no han pasado de allí. En fin la escuela es un mundo en el cual se ven muchas cosas. Vivo con mi madre, Emily, una mujer bastante amorosa, comprensiva, trabajadora, social, alegre y aunque a veces gruñona. Ella es una abogada bastante tenaz y aguerrida, fuerte. Me ha hecho la persona que soy ahora y estoy muy orgullosa de ser su hija, es la mejor mamá del mundo, siempre anda gritando mi nombre por doquier, siempre está pendiente de mí, mucho a mi parecer, la amo por eso pero a veces me asfixia, aunque eso lo achaco a la perdida de papá. Mi vida era normal o eso creía yo, hasta que me tropecé con Sabrina Medina, una chica menor que yo, con ínfulas de grandeza, a raíz de ella mi vida cambia por completo, ella está llena de malos pensamientos sobre todos, quiere hacer sentir mal a las personas por su riqueza, se hace la dulce niña inocente pero la verdad es que está más llena de odio que cualquiera que conozco, quiere hacer de mi vida un infierno, hasta que nos ponen juntas para el proyecto final. Gracias a ella descubrí a que me quiero dedicar: Ayudar mujeres, bueno no solo a eso, hay varias cosas más que me interesan, justo ahora no tengo los medios para hacer una fundación, pero con la tecnología avanzando descubrí que puedo hacerlo por medio de ellas, me he creado un blog en el cual comparto historias de mujeres valientes, guerreras. Siempre y cuando tenga el permiso de ellas comparto sus historias en mi blog, tal vez en alguna parte del mundo, la persona que este leyéndome tenga esa fuerza, ayuda, motivación, o lo que sea que necesite para salir de sus problemas. Siéntanse con la libertad de conocer mi historia… juntas somos más. ¡La otra parte de la historia…! Es un blog bastante femenino ¡OJO! No estoy en contra de nadie y mucho menos de los hombres, ellos también forman parte de algunas anécdotas, como por ejemplo Máximo un nuevo estudiante que se vuelve mi inseparable amigo, con una personalidad bastante peculiar, es muy misterioso al momento de hablar de su vida, y déjenme decirles que con él descubro que tengo cierta adicción a descubrir los misterios, porque él en sí es uno, Max como lo llamo comúnmente se vuelve mi mejor amigo hombre, es bastante amable, respetuoso y a la vez callado y frio, una personalidad que me intriga a querer saber más. Conocerlo, como trabaja su mente, por qué sus continuos cambios de ánimos, a veces me exaspera, otras me causan gracia, en fin, descúbranlo por ustedes mismos. Sean libres. Bienvenidas a mi blog, “Rosa Salvaje” ayuda anónima. Rosa divina, que en gentil cultura Eres con tu fragante sutileza Magisterio purpúreo en la belleza, Enseñanza nevada a la hermosura. Amago de la humana arquitectura, Ejemplo de la vana gentileza, En cuyo ser unió naturaleza La cuna alegre y triste sepultura. ¡Cuán altiva en tu pompa, presumida soberbia, el riesgo de morir desdeñas, y luego desmayada y encogida. De tu caduco ser das mustias señas! Con que con docta muerte y necia vida, Viviendo engañas y muriendo enseñas. «¡Ave rosas, estrellas solemnes! Rosas, rosas, joyas vivas de infinito; bocas, senos y almas vagas perfumadas; llantos, ¡besos!, granos, polen de la luna; dulces lotos de las almas estancadas; ¡ave rosas, estrellas solemnes! Amigas de poetas y de mi corazón, ¡ave rosas, estrellas de luminosa Sión! Panidas, sí, Panidas; Advertisementel trágico Rubén así llamó en sus versos al lánguido Verlaine, que era rosa sangrienta y amarilla a la vez. Dejad que así os llame, Panidas, sí, Panidas, esencias de un Edén, de labios danzarines, de senos de mujer. Vosotras junto al mármol la sangre sois de él, pero si fueseis olores del vergel en que los faunos moran, tenéis en vuestro ser una esencia divina: AdvertisementMaría de Nazaret, que esconde en vuestros pechos blancura de su miel; flor única y divina, flor de Dios y Luzbel. Flor eterna. Conjuro al suspiro. Flor grandiosa, divina, enervante, flor de fauno y de virgen cristiana, flor de Venus furiosa y tonante, flor mariana celeste y sedante, flor que es vida y azul fontana del amor juvenil y arrogante que en su cáliz sus ansias aclara. ¡Qué sería la vida sin rosas! Una senda sin ritmo ni sangre, un abismo sin noche ni día. Ellas prestan al alma sus alas, que sin ellas el alma moría, sin estrellas, sin fe, sin las claras ilusiones que el alma quería…»
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD