—Vaya, eso fue rápido —dijo Aaron luego de que acabara el sándwich que había pedido. Lo miré molesta. Él sólo me observaba con esa tonta sonrisa en su rostro. —Dijiste que hablaríamos después de comer, sólo hice lo que querías —respondí de mala manera. Me sentía furiosa por haber aceptado comer delante de él... Ni siquiera respetó el pedido que le había hecho, sólo quería que todo se hiciera a su forma. —Bueno, de no haberlo dicho te habrías ido en cuanto llegué —de nuevo esa sonrisa molesta. ¿Es que no tiene otra expresión? —. Dijiste que no comes frente a las personas... Pero no me dijiste el por qué. Su pregunta me tomó por sorpresa, me quedé un poco callada en cuanto lo oí, pero pensé rápido. —Es cuestión de higiene... —él frunzo el ceño sin creerme del todo, me observaba con curio

