Aquel descubrimiento que parece más grande y problemático del que aparenta

1334 Words
Mi grupo, Santiago, Declan, Dante, Piero, Kavia y Carmen. Son los que me ayudarán en este juego. Todos, absolutamente todos están igual de locos, y bueno, si no lo estarían, se negarían a hacer este juego. Recuerdo cuando conocí a cada uno de ellos. Empecemos contando nuestra pequeña historia con Santiago: Era solo un día de paseo con las personas del semestre de mi universidad…                                                  ▂ ▃ ▄ ▅ ▆ ▇ █ █ ▇ ▆ ▅ ▄ ▃ ▂ Era solo un día de paseo con las personas del semestre de mi universidad, visitaríamos un museo y luego comeríamos algo. Este trabajo era muy importante para la carrera, porque debíamos hacer un informa muy detallado sobre todo lo que contenía el mismo. Era el centro de la ciudad, a casi mediados de año, cuando las personas visten sus mejores ropas y trajes, o cuando las chicas utilizan sus mejores zapatos para lucirse. Sí, todo un desfile de moda. Los alumnos de la universidad de kankeiro en la ciudad keviok, una escuela altamente cara y de personas adineradas, claro, esta universidad solo servía para que la mayoría de las personas luzcan sus mejores trajes y despilfarre el dinero. En sí, era una universidad de ricos. Una de las más caras y prestigiosas de todas las universidades, aquellos que estudian aquí, tiene la posibilidad de trabajar posteriormente en muchas empresas caras y de mucha importancia. Claro, un buen sueldo después de todo. Los universitarios en la mayoría son hijos o sobrinos de familias adineradas. Por lo que el que se vista simple no pasa muy desapercibido, acapara todas las miradas en segundos, porque todos aquí todos visten genial. -          Hey, ¿viste a aquel joven que no quita la vista de ti? -una de mis compañeras, una de las pocas que mantenían una conversación conmigo me señala a aquel chico de camisa simple y uno Carter short- dios, viste tan simple. El hecho en que ella me dirija la palabra, no quiere decir que no juzgue a los demás por vestir diferente. -          Ni me había dado cuenta-le respondo, mintiendo. Estamos cenando, la caminata del museo nos tiene agotados, por lo que comemos lentamente. Me he dado cuenta que muchas de las personas tienden a no quitar la vista de alguien sin vergüenza alguna, a este chico eso es lo que le pasa. Muchas personas en el restaurante no le quitan la vista de encima, porque viste informal y sus colores no combinan del todo bien. Es atractivo, sí. Pero eso no le quita el mal gusto que todos ven. A él no parece importarle, ni siquiera se molesta cuando claramente muchos pares de ojos están sobre él. Durante toda la cena él me mira fijamente, y escribe en su libreta. La curiosidad abunda en mí, quisiera poder ver lo que escribe en esa libreta. Toca la hora de pagar y pagamos. Nos levantamos para irnos, cuando estamos en la salida una mano grande, una colonia varonil y algo deliciosa me detiene sujetándome de la mano, volteo y veo a aquel chico vestido un poco informal. Su cabello es n***o en su totalidad, pero sus ojos, dios, sus ojos son increíblemente celestes, incluso podría compararlos con el mar. -          ¿Necesitas algo?  -le pregunté directamente. No me gusta estar ahí intentado cosas, mirándonos incómodamente sin decir ni una sola palabra. -          Eres distinta, me gustas-añade. -          Eres directo-espeto. -          ¿Te molesta?  -pregunta enarcando una ceja. -          No, me gusta, de hecho. Parece ligeramente sorprendido, pero suelta su agarre. Conversamos un poco, sus perspectivas sobre política, cultura y moda son tan peculiares que me atrapan, pero no con la totalidad que se necesita. Aunque… hace mucho tiempo no tengo sexo, no estaría mal una buena noche con él. No parece ser un principiante de todas maneras. -          ¿Quieres ir a tomar algo?  -me pregunta. Asiento. Me lleva en su coche a un bar. Una vez allí, bebemos y bebemos, brindamos por todo y por nada, me doy cuenta que todos sus argumentos me quieren hacer cambiar de opinión. Y eso me gusta, una conversación así de intensa, con el que se puedan discutir muchas cosas, con el que no me tenga que preocupar de todo lo que digo porque sé que no me va a juzgar. Santiago es una persona atractiva, tanto física como mentalmente. Y bueno, entre bebidas, conversaciones y risas. Terminamos en su habitación, caricias van y vienen, jadeos, respiraciones aceleradas y sexo varias veces en la noche. Definitivamente no era un principiante… --- En cuanto me despierto, me doy cuenta que no estoy en mi habitación, Santiago duerme plácidamente a mi lado, quito su brazo de mi cintura, me levanto y me pongo la ropa que casualmente estaba tirada por varias partes de este lugar, al parecer teníamos prisa. En cuanto termino de vestirme, escribo una nota, la dejo sobre la mesita de noche y me voy. --- -          ¿Viste que uno de los chicos que recién está de intercambio está guapísimo? Claro, aquí dicen que viste mal, pero eso es lo de menos. Carmen, mi mejor amiga de toda la vida, está parloteando sobre un joven, no tengo ni idea de quien será, pero supongo que es alguien quien le interesa demasiado, aunque pensándolo bien, a Carmen le interesan muchas personas, es como la chica que tiene muchos amores platónicos. -          No, no lo he visto-respondo. -          Bueno, pues al parecer estudia administración de empresas y es buen estudiante, porque le dieron una beca completa para estudiar aquí, supongo que eso es bueno… -          Es bastante bueno, y sería muy afortunado si estuvieras con él, pero que no te importe si no lo hace, seguro es un idiota. Ella lo piensa un momento. Desde que Nicolás me dejó plantada en el altar, no he dejado que nadie entre en mi vida para destruirla de nuevo, no quiero darle ese poder a alguien, no quiero permitir a una persona a que me haga daño de nuevo. Por esta razón es que no quiero que ella se enamore, los noviazgos en la universidad son complicados, ninguno de las dos partes tiene tiempo el uno para el otro, pero sirve como distracción, supongo que ha de ser algo que ella sabrá manejar, porque de las dos, parece la más cuerda y razonable hasta el momento. -          ¿Estás bien?  -me pregunta. -          Sí, es solo que… no quiero que nadie te haga daño… -          Suenas igual a mi madre-explica. Bajo la mirada. Hace un par de años que Luisa Vernard falleció, un tiroteo en un banco, dicen que se trató de un ajuste de cuentas y que ella solo estaba en el momento y el lugar equivocado. Nunca supe a quién buscaban ese día de la balacera, pero fue muy curioso la forma en la que sucedieron los hechos. Un momento… ¿Y si la buscaban a ella?                            ▂ ▃ ▄ ▅ ▆ ▇ █ █ ▇ ▆ ▅ ▄ ▃ ▂ Si, ese día se me entró la duda de si buscaban en realidad a mi madrina, descubrí algo muy curioso poco después, Luisa Vernard en realidad no había invertido en empresas pequeñas que luego se hicieron grandes por arte de magia, ella invertía en productos ilegales, drogas específicamente, investigué día y noche para llegar a eso, pero Luisa Vernad no era lo que esperaba, pues una red de trata y tráfico de personas manejaba. ¿Y adivinen a quien querían reclutar? Exacto, a mí, a una simple niña de la calle, pero no lo hizo, porque era amiga de su hija, en vez de eso, me apadrinó muy bien, haciéndome creer que me había convertido en alguien de su familia. Luisa Vernard era una hipócrita, y no he querido decirle nada a Carmen. Ella no merece saber la mierda de persona que era su madre. -          ¿En qué piensas?  -me dice Santiago, yo niego con la cabeza- despeja la mente que ya llegamos por el siguiente integrante del juego. Asiento. 
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD