Capítulo 4

1030 Words
POV ELIZABETH - Que maldito!!! - me responde molesta - No pasa nada, ya sabia en lo que me estaba metiendo - le digo desanimada, me concentro en la ventana, miro las calles blancas, llenas de fría nieve. Mi amiga condujo en silencio hasta llegar a su casa en la ciudad, como era de esperarse mi amiga vivía en una gran mansión, al ser hija de los barones Wettin de Viena, eran muy conocidos por sus obras benéficas en el arte. Desde la entrada vemos la limusina que sus padres usaban... - Sophia... tus padres no están aquí todavía cierto??? - le pregunto - Mierda se suponía que llegaban hasta mañana en la noche - dice asustada Estaciono el coche y nos bajamos, ni llegamos a la puerta cuando su doncella personal nos abre... - Niña sus padres están aquí - dice despacio - están muy enojados - Porque??? que paso para que adelanten todo la nada??? - le pregunta mi amiga muy bajito - Ay niña... esta en las noticias - dice muy apenada - Queee - dice Sophia muy asustada - Si, la señorita Elena y Kate también... fueron vistas saliendo ebrias de un bar - dice bajito - Y yo??? - le pregunto a la doncella - No niña, de usted no dicen nada - dice la doncella - Elizabeth, tu quedate aquí, si mis padres te ven, les dirán a tus tíos, Lara, dale sus cosas y le llamas un taxi - dice Sophia - No te voy a dejar sola - le digo - Es por tu cumpleaños... solo por hoy - dice mi amiga y entra Me quedo afuera en el frio y espero que Lara su doncella me traiga mis cosas... Cuando me subí al taxi, mis dedos estaban completamente fríos, le pedí que me llevara hasta la estación de trenes, tenia que tomar uno para llegar a casa. Seguía con mi vestido de noche, pero tenia una gabardina negra muy gruesa, me pongo mi gorro de punto para estar lo mas caliente posible. Cuando me senté con mi pequeño bolso de viaje, para mi mala suerte estaba muy lleno, no quería moverme de la estufa que tenia el vagón, ya que volvía a sentir mis extremidades otra vez... así que espere hasta llegar a casa para poder cambiarme. Tomaría otro taxi para que me lleve a Kaiservilla, pero como es de costumbre, el clima era horrible en el mes de febrero, ningún conductor quería llevarme hasta casa... estaba al borde de un ataque de nervios... si en algo valoraba las libertades que me daba mi tío, era que si el decía a las 5 de la tarde en casa... era a las 5 de la tarde en casa... no existían pretextos ni nada por el estilo. Estaba a nada de salir caminando hasta casa... si me apuraba estaría en 40 minutos a pie. - Yo puedo - me digo a mi misma para darme valor... Abro la puerta de la estación del ferri de Bad Ischl, cuando veo una gran limusina negra, con el escudo de los Habsburgo en la puerta, estaba estacionado... del susto se me olvido el frio y hasta de respirar... - Lisa, entra de una vez - dice Max cuando baja el vidrio - te enfermaras Rápido entro y siento el calor de la calefacción de coche. - Pensé que era mi tío - le digo cuando me siento frente a el - Casi me muero del susto - Adler vamos a casa - dice Max al conductor, que tenia la ventanilla abajo - Adler!!! como has estado - lo saludo - Muy bien niña Elizabeth, gracias por preguntar - dice el muy amable - Adler, tengo que decirle algo en privado a Max, me das un poco de privacidad - le pido - Claro que si niña Elizabeth - dice y sube el vidrio negro - Que me vas a decir - pregunta Max muy serio - A ti nada - le digo y lo miro molesta Tenia que cambiarme, antes de llegar a casa, mi vestido de anoche era delgado y muy provocativo, era muy obvio que no iba a poner un pie así en casa. - Entonces??? - me mira extrañado - Me voy a cambiar, estoy mojada - le contesto sarcástica Abro mi gabardina y la pongo a un lado para que se seque con la temperatura, el vestido que tengo no necesita brasier, así que sin decir nada, me lo subo por las piernas y lo saco por arriba. Quedo en bragas, abro mi pequeño bolso y busco mi ropa interior... Ignoro por completo a Max, mas era el temor de enojar a mi tío y a mi tia, que tenerle vergüenza a el. - Lisaaa - me habla Max, con tono molesto - que haces!!! - Que??? - le pregunto mientras saco mi ropa - No puedes hacer este tipo de cosas!!! por lo menos avisame - dice serio - Que te avise que??? - le pregunto ya mirándolo - No puedes desnudarte como si nada en frente de mi - dice - soy un hombre - Cierra los ojos si te molesta - le digo y me pongo mi brasier - ayudame, tengo los dedos muy fríos Me giro para que me ayude con los broches - Max, por favor... me van a castigar hasta la siguiente vida, si llego con esta ropa - le pido No dice nada y siento como abrocha mi brasier, sus dedos tibios rosan la piel de mi espalda... haciendo que mi piel se erizara... Me visto por completo y busco mi neceser, el maquillaje también tenia que desaparecer. Una señorita no debe estar maquillada demás. Max, no dijo nada después de eso, cuando termino con la ropa, me acomodo el pelo para tenerlo como siempre lo llevaba. - Tu por que estas aquí - le pregunto después de un silencio incomodo. - Para la cena, por tu cumpleaños, mi madre lo ha organizado - dice - Por eso estabas en la estación??? - le pregunto mirando por la ventana - Te esperaba Lisa, sabia que tenias que regresar a tiempo para la cena -dice tranquilo
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