En el momento que Victoria y Julia deciden irse, Marcos invita a Renata a tomar unos tragos aunque ella no quisiera, termina por convencerla hasta el momento que comienza a marearse y termina por aceptarle un jugo de frutas que creía que eso podría volver a recuperarla nuevamente.
Ya eran las 2 am y Marcos decidió salir del antro e invitar a Rena a ir al paseo costero en su auto, ella aún sentía mareos, por lo que se la notaba entre risas de cualquier pellizco que el le daba para intentar besarla. Por un momento, Marcos detiene el auto y comienza a besarla, fue despacio para que Rena no sintiera miedo de lo que hacía, fue dulce comenzó tocándole el rostro tiezo, dando pequeños besos en el rostro, mirándole a los ojos, aquellos que comenzaron a empaparse hasta ir bajando a su cuello con dulce olor a jazmín.
Ella sabía lo que iba a ocurrir, pues se sentía mareada pero estaba conciente de lo que sucedía. Muy al fondo ella lo queria, pero nunca creyó que esté podría ser el momento. Quería asegurarse que su noviazgo fuera más largo y certero para darle seguridad de que así podría pasar el resto de su vida junto a él. Ella estaba verdaderamente enamorada hasta que cedió al fin por su instinto natural y de deseó.
Marcos mientras la besaba con una mano tocaba su rostro y con la otra comenzaba a tomar su cintura subiendo de a poco su blusa y acariciando su espalda, subía lento desabrochando su bresier y terminando por subir la blusa convenciendo a Renata de quitársela. Ella lo miro y al principio no quiso hasta que el la silencio en un beso chistando suave diciéndole que no pasaría nada. Termino por convencerla y desnuda en superior quiso taparse pero marcos volvió a besarla en el cuello, bajo el asiento para acomodarla y ella comenzó a sentir un frío escalofrío cuando el la besaba. Bajo lento hasta llegar a su pezon, le quitó las manos que la tapaban y ella abrió los ojos, con miedo lo miro y el también le dio un lenguetazo observando su rostro y ella con miedo sintió gusto hasta volverlos a cerrar y terminar por dejarlo. El siguió un momento hasta desabrochar su pantalón y acariciar sus partes, lo que hizo que se sintiera como en las nubes.
Subió lento y bajándose sus pantalones termino por penetrarla escuchando su quejido cada vez que subía y bajaba de ella la miraba para sentir su placer de que la había hecho suya por primera vez.
Cuando finalizó ella sintió vergüenza por lo que hizo y el trato de convencerla que no pasaba nada, que fue algo normal de una pareja. Pero cansado de su angustia, termino por llevarla a casa.
Marcos la dejo a Renata en su hogar y siguió la fiesta en el antro, festejando su éxito de deseo y satisfacción, comentándole a todos sus amigos lo que había hecho, incluyendo a Victoria y Julia que seguían allí.