Marcos volvió enojado y el auto en llamas de velocidad casi choca en una esquina llegando a su hogar, se detiene y reflexiona pero aún sigue enojado por el bofetón. Mientras se miraba en el espejo, Victoria pasaba en frente de el yendo a su hogar.
Victoria era una chica solitaria, sus padres no estaban casi nunca en su hogar ya que trabajaban en empresas que estaban fuera de la ciudad y tardaban muchísimo en volver a la ciudad lo que hacía que de madrugada estén allí. Victoria era fria, de sentimientos profundos y envidiaba siempre la ternura de Renata ante todos. De hecho le fastiadaba tanto, pero aveces no le importaba o no se acordaba de ello porque anhelaba su amistad, pues habían sido amigas desde el kinder y no era su intención molestarla.
Marcos vio a Victoria y en su furia bajo del auto y la tomo del brazo, subiendola en el lado del acompañante para que le dijera porque su amiga se había comportado así.
Victoria ya conocía a Marcos, habían ido juntos en la secundaria y de hecho seguían allí pero en aulas diferentes, lo que se veían en momentos de tiempo libre y sobre todo porque Renata estaba siempre con el.
Marcos no dejaba de preguntar porque se había comportado asi, estaba cansado de sus chiquilinadas y que no le importaría en estos momentos dejarla total ya había conseguido lo que quería, entonces miro a Victoria que no decía nada y no entendía lo que pasaba y la beso con fuerzas que hasta Vicky se sorprendió, hasta un momento quiso deshacerse de el, pero termino por seducirla besándola en el cuello y levantando su pollera colegial tomándola de sus muslos y colocándola ensima de el.
Victoria se dejó llevar y al final termino por invitarlo a su hogar ya que no había nadie y estaban en la mitad de la calle con su coche.
Marcos sonrió y obedeció las órdenes de Vicky que terminaron yendose a su casa.