Emily salió adolorida como pudo, no se podía mantener en pie, pero eso no le importaba a alguien. Como todos los demás reos tuvo que ducharse e ir al comedor para el desayuno. Posteriormente, salió al patio para realizar las labores del día.
El día era soleado y quemaba el rostro de una golpeada Emily que escurría sudor como si de lluvia se tratase. Su trabajo era sencillo, solamente debía separar algunos desechos para poder ser llevados a los basureros de la ciudad.
Mientras separaba los desechos su mente se empezó a perder en el inmenso vacío olvidando todo y recordando el pasado.
Ciudad Scarlet Wonder, 2020
Al llegar la noche Emily escapó de su casa sin hacer nada de ruido. Salió por la ventana de su habitación y corrió hasta la estación de tren. El trayecto en tren la dirigió al inicio de la gran ciudad, en ella tomó el metro con dirección al centro.
Al llegar salió de la estación y caminó hasta el punto de encuentro donde recibió un mensaje de Rose que le decía: “Entra al callejón de la izquierda”. Esto le pareció extraño a Emily, pero no le dio importancia, ya que ella siempre era así, dar órdenes sin explicaciones; así que haciendo caso a la indicación de Rose, caminó al primer callejón ubicado a la izquierda.
El callejón era oscuro, pero con poca visibilidad. No había señales de Rose o de las amigas de la misma, es más, no había señales de ninguna persona, o eso pensó ella.
De la nada salieron tres hombres que la sujetaron fuertemente haciendo que gritará, pero uno de ellos la abofeteó para callarla. De lo más oscuro del callejón salieron Rose y sus amigas riendo.
— ¿Qué es esto Rose? — Preguntó una adolorida Emily.
— Te dije que me las ibas a pagar zorra — Respondió Rose mientras la tomaba del mentón.
— ¡Eres una maldita loca! — Exclamó Emily.
— Gracias por el halago — Respondió Rose con sarcasmo.
— ¿A qué hora podemos probarla? — Cuestionó con molestia uno de los hombres.
— No desesperen — Respondió Rose amablemente.
La fatiga en Emily era evidente, pero a pesar de eso trató de luchar para poder escapar, pero solo recibió más golpes en su cuerpo.
— Dime algo Emily ¿Eres virgen? — Rose hizo una pausa después de su pregunta — ¡Qué tonta soy! Claro que lo eres — Respondió.
— ¿Qué tienes pensado hacer? — Cuestionó Emily que ya sangraba.
— Estos caballeros pagaron muy bien para que les des mucho placer — Respondió Rose sonriente.
— ¡Tú no puedes hacer esto! — Grito Emily con todas sus fuerzas.
— Si puedo... tú me perteneces — Dijo Rose con una pequeña sonrisa.
El tiempo se detuvo y fue cuando todo desapareció y volvió a estar sola. Entonces lo miró, ahí estaba parado frente a ella, un monstruo que la observaba fijamente y directo a los ojos.
— ¡Qué es lo que quieres! — Gritó, pero el monstruo no reaccionaba.
Prisión de máxima seguridad de Sacarlet Wonder. Época actual.
— ¡Más rápido! — Gritó uno de los custodios al ver a los reos ir lento.
Emily seguía en un tipo shock sin saber donde estaba; todo era raro y a la vez familiar para ella, pero ¿Qué significado tenía su adolescencia con esto?
De la nada un golpe impacto en el rostro de Emily que cayó al piso ferozmente, seguido de esto se escuchó un: “¿Qué no entiendes?”. Emily al levantar la vista miro a una custodio que la miraba con enojo.
— ¿Eres sorda o estúpida? — Cuestionó con enojo la guardia.
La mujer levantó a la fuerza a Emily que no opuso resistencia. La custodio la llevo a uno de los pabellones más descuidado y la metió en una celda de aislamiento para así darle una lección a aquella imbécil que no seguía las reglas.
Las horas pasaban y pasaban, y no se sabía si era aún de mañana, tarde o si ya había oscurecido. El frío era infernal y el sufrimiento era eterno, poco a poco te podías trastornar en alguien completamente loco.
Para no caer en la locura Emily volvió a recordar su vida antes de ser infeliz y vivir en un infierno sin fin.
(Inicio de flashback)
— Déjenme — Decía con dificultad Emily.
— ¡Cállate zorra! — Respondió uno de los hombres seguido de un golpe.
Uno de los hombres la tiro sobre unos cartones sucios y se lanzó sobre ella mientras sus dos compañeros sujetaban a la indefensa chica. El primer hombre rompió su abrigo haciendo saltar los botones del mismo, siguió con la blusa que igual rompió y dejo expuesto el sostén de la chica.
— ¡Vaya! Los pechos de las colegialas me gustan bastante — Decía el hombre mientras relamía sus labios — Veamos que tienes aquí abajo — Agregó sonriente.
El hombre trataba de bajarle los pantalones a Emily, pero estos eran sostenidos por el botón del mismo, pero de la nada el sonido de pasos hicieron eco por el callejón.
— ¡Dejen a esa chica! — Grito una voz masculina.
De las sombras apareció un hombre de aproximadamente 40 años, cabello blanco, semblante serio y de unos 1.70 metros de alto.
— No te entrometas viejo — Dijo el hombre mientras dejaba el pantalón de Emily en paz — Es mejor que te vayas idiota — Agregó el hombre Mientras sacaba una navaja.
El hombre únicamente sonrió por un breve segundo y corrió con una rapidez que nadie los veía venir. Este tomo al primer hombre del cuello y lo lanzó contra la pared del lado derecho del callejón.
Uno de los hombres se levantó y corrió para atacar a aquel misterioso salvador, igual lo quería apuñalar; pero el hombre misterioso lo esquivo con agilidad, le tomó el brazo y lo torció hasta romperlo; después lo lanzó contra la misma pared que a su compañero.
El tercer hombre sacó una pistola y con algo de miedo le apunto y le disparó, pero la bala solo rebotó en el cuerpo de aquel hombre. El atacante quedó sin creer lo que pasó, pero sin más fue atacado por aquel hombre de caballo blanco, lo tomó del cuello y se lo rompió; el primer atacante se levantó y lo quiso golpear, pero fue recibido por un ligero golpe que detuvo su corazón muriendo así al instante.
(Fin del Flashback)
Escuela de nivel superior “Sun Ray”. 2020.
Emily se encontraba en la escuela a regañadientes, ya que tras los sucesos de anoche no quería asistir, pero si no lo hacía su abuela sospecharía y probablemente la castigaría.
A la hora del receso vendría lo peor, puesto que Rose y sus amigas le cerraron el paso en la cafetería.
— ¿Por qué tanta prisa? — Dijo Rose.
— ¿Qué quieres? — Respondió Emily molesta.
—Qué me digas ¿Qué pasó anoche? — Cuestionó la chica.
— No paso nada — Respondió de mala manera Emily.
— ¿Segura? ¿No viste las noticias? — Cuestionaba la chica.
— Ya te dije que no — Respondió algo fastidiada.
— ¿Sabes? La razón por la que te entregué a esos hombres fue para alejarte de Hanabi — Mencionó Rose con frialdad.
— Hanabi — Susurro Emily.
— Él y yo somos novios y tú, maldita zorra no me lo vas a quitar — Dijo Rose con enojo.
— Hanabi nunca te quiso y nunca te querrá por ser una maldita puta — Respondió Emily con gran enojo.
— ¡Eres una zorra! — Dijo Rose mientras la empujaba.
— No vuelvas a empujarme — Respondió molesta Emily.
— ¿Qué me harás? — Dijo retadora la chica.
Emily golpeó sin pensar a Rose en el rostro haciendo que esta retrocediera para sobarse la zona afectada. Todos en la cafetería quedaron boquiabiertos por la reacción de Emily.
— Estás muerta maldita perra — Murmuró Rose.
Elenor y Lexy tomaron a Emily por ambos brazos, pero ella con gran fuerza las lanzó contra las mesas de la cafetería. Rose se lanzó para golpearla, pero ella la esquivo y pateó la espalda su rival para hacer que ella cayera.
— ¡Vamos! ¿No qué te las iba a pagar? Ni me has podido tocar bastarda — Le decía Emily mientras tronaba sus huesos.
Emily se acercó a Rose y la pateó en repetidas ocasiones, después la levantó del cabello y la azotó contra otra mesa haciendo que esta se rompiese por la fuerza descomunal que portaba Emily. La tomo del rostro y la levantó para quedar cara a cara.
— Ya me cansé de ti y ya llegó tu hora ¿Cómo quieres morir? ¿Lenta o rápidamente? —.
— No tienes las agallas para matarme — Decía Rose burlonamente.
— Eres muy divertido, pero lástima que se acabó el tiempo — Decía mientras sonreía.
De la mesa rota se encontraban varios cubiertos, Emily tomo un cuchillo y lo enterró en el cuerpo de Rose varias veces. Puñalada tras puñalada recibía el cuerpo de una Rose incapaz ya de defenderse.
— ¡Detente! ¡Detente! Por favor... detente. P-perdón — Decía Rose sin fuerzas.
— ¿Crees qué con un perdón solucionas todo? Me usaste, me vendiste para ser violada — Respondió Emily con enojo.
— Per-dón — Susurro Rose.
— ¡Calla ya mierda! ¡Muere ya! — Gritaba Emily.
Lexy y Elenor se acercaron para salvar a su amiga, pero Emily las recibió a una cortándole la garganta y a la otra sacándole un ojo y después cortarle la garganta de igual manera.
Todos en el colegio se encontraban horrorizados que incluso llamaron a las autoridades.
Hanabi llegó a la cafetería y vio toda la escena sin creer que lo que Emily había hecho, pero aun así corrió para tranquilizarla, pero esta lo recibió con un fuerte golpe en el abdomen.
— E-Emily — Dijo Hanabi adolorido.
Emily al escuchar la voz de Hanabi reaccionó de su trance y observó el atroz crimen que había realizado así que escapó del colegio y corrió y corrió hasta perderse en lo más profundo de un bosque de árboles enormes y un río de agua cristalina.
Prisión de máxima seguridad de Sacarlet Wonder. Época actual.
— ¡Despierta! — Decía un guardia mientras la pateaba.
— Deje de estarme pateando — Respondió Emily enojada.
— Calla marginada! — Exclamo el guardia para después golpearla.
Emily abrió los ojos, pero estos se tornaron negros con el denso universo y con un golpe lanzó al guardia, rompiendo a su paso la puerta de la celda de castigo.
— Dije que me dejarán en paz — Mencionó Emily con una voz completamente diferente.
Los custodios presentes trataron de inmovilizar a la prisionera, pero no eran rivales para ella. Emily dejo el pabellón dejando cuerpos mutilados detrás, las alarmas sonaron y todos los guardias estaban listos para detenerla, aunque no sería tan fácil hacerlo.