Ciudad Scarlet Wonder año 2020
Era lunes y el día comenzaba de nuevo. Emily se levantó lo más rápido que pudo y se metió a bañar para posteriormente arreglarse y bajar a desayunar. Se encontraba feliz a pesar de todo lo malo que le hacían pasar ese grupo de chicas.
— ¿Todo bien hija? — Preguntó una anciana desde la cocina.
— Sí abuela — Respondió rápido la joven.
Ambas se miraron con una sonrisa y siguieron comiendo hasta que dio la hora de irse. Emily se despidió de su abuela con un beso en la mejilla y salió rumbo al colegio.
Prisión de máxima seguridad de Sacarlet Wonder. Época actual.
Emily caminaba por los pasillos hasta llegar a su celda, todos la miraban y otros más le gritaban cosas subidas de tono.
La prisión era mixta, es decir, tanto hombres como mujeres la compartían y no había ninguna separación entre ellos, puesto que no existían derechos para los criminales más peligrosos.
— Espero que disfrutes de tu nuevo hogar zorra — Decía uno de los guardias mientras la empujaban a la celda.
— Pronto vendrán a darte la bienvenida, hay bastantes presos que no han probado carne nueva en muchos años — Agregó una mujer mientras reía.
Emily no podía creer que por culpa de Erick, regresó al infierno que le costó tanto salir. Su celda era gris, las aparentes camas eran de piedra con únicamente una almohada sucia y una cobija, esto era un gesto por la alta sociedad para dar a conocer que no son unos monstruos.
La luz del día caía y la oscuridad llegaba para recordar a Emily que toda su vida se quedará en ese lugar.
Colegio de Nivel superior. Sun ray. 2020
El día iba súper bien para Emily, nadie la molestaba, nadie le decía de cosas, estaba tranquila y en paz después de un largo regreso a clases.
Pasaron las clases y las horas hasta llegar al punto de salir al primer receso del día. Emily salió del salón de historia y camino por los pasillos recién pulidos hasta llegar a su casillero que se encontraba casi al final del pasillo principal, abrió su casillero y fue dejando todo lo que ya no necesitaba en él «hoy es un día raro» pensó, pero le restó la menor de las importancias y se dedicó a disfrutar de su día.
Ya en la cafetería se encontraba sentada sola, sin ninguna compañía hasta que enfrente de ella se posó unos pies.
— ¿Puedo sentarme? — Preguntó una voz juvenil.
Emily levantó la mirada y nerviosa respondió: “sí”. Aquel chico se sentó frente a Emily la cual no sabía qué decir ni cómo reaccionar a pesar de ya pasar tiempo con él.
— ¿Por qué te encuentras sola? — Preguntó mientras comía.
— No soy muy buena para hacer amigos — Respondió en voz baja la chica.
— ¡oh! ¿Creí que éramos amigos? — Respondió el chico fingiendo tristeza.
— No... Digo sí — Respondió Emily nerviosa.
— Tranquila estoy jugando — Dijo el chico sonriendo.
Emily se sonrojó y ocultó su rostro tras un libro. El chico sentía algo que le hacía querer estar siempre con ella y nunca dejarla, pero creía que era muy precipitado decir esas cosas.
Prisión de máxima seguridad de Sacarlet Wonder. Época actual.
Ya en la noche, Emily ni podía dormir, todo era un desastre en su cabeza. Cerraba los ojos y observaba el rostro de su abuela, de Rommel, de Erick y de... ella. Jamás pensó volver a pisar la prisión, pero ¿Era mejor estar adentro que afuera?
Emily trataba de dormir cuando escuchó como se abría la puerta de su celda y de golpe fue sacada de su cama para ser golpeada. Puños y patadas veía por todos lados haciendo que fuera incapaz de levantarse ni de defenderse. Cada golpe recibido lograba que sangrara, todo el suelo se manchó de líquido vital y los golpes se calmaron hasta cuando un guardia llegó a poner orden.
Con vista nublosa Emily veía como varias sombras abandonaban su celda y como el custodio la cerraba de nuevo. Emily sólo pudo arrastrarse hasta un rincón donde con esfuerzo se logró sentar; la sangre escurría desde su rostro hasta el suelo. Emily cerró los ojos y de nuevo el pasado volvió a ella.
Colegio de Nivel superior. Sun ray. 2020
Desde lejos tres chicas observaban a Emily, pero en especial una de ellas la miraba con una gran rabia que pareciera salir fuego de sus ojos.
— No entiendo por qué te pones así, ya terminaron — Comentó una de las chicas.
— Será porque él sigue siendo mío Lexy — Respondió con agresividad la chica que se encontraba en la silla principal.
— Entonces... ¿Estás celosa Rose? — Dijo la misma chica.
— ¡Cállate Lexy! — Grito Rose mientras le daba una bofetada a la chica.
La tercera chica comenzó a burlarse de Lexy la cual respondió con un golpe ocasionando que ambas empezarán a pelear y a discutir.
— Se comportan como estúpidas — Murmuró Rose para sí misma.
Horas antes de acabar el receso Rose caminó a la mesa de Emily completamente enojada y se paró frente a ella.
— Hola perrita — Dijo Rose con frialdad.
— ¿Qué quieres Rose? — Dijo rápidamente el chico mientras se ponía entre Emily y ella.
— Contigo nada pequeño, pero con ella sí — Dijo Rose al mirar a Emily.
— No dejaré que le hagas daño — Exclamó el chico.
— Únicamente porque la estás defendiendo Hanabi — Respondió mientras enredaba su cabello entre sus dedos — Pero en la noche nos vemos en el mismo lugar, no faltes Emily — Agregó sonriente.
Rose se marchó dejando a Emily con un mal sabor de boca, puesto que su día perfecto se volvió gris en un abrir y cerrar de ojos.
— ¿Estás bien? — Preguntó Hanabi mientras la tomaba del hombro.
— Sí — Respondió sin más para que no se preocupara el chico.
— Debo ir a clases — Dijo Hanabi tras oír el timbre sonar.
Emily observó como se marchaba aquel chico mientras ella se encontraba estática y únicamente susurró el nombre de aquel chico que la defendió.
Prisión de máxima seguridad de Sacarlet Wonder. Época actual.
— ¡Despierten holgazanes! Que les esperaba un gran día de trabajo — Exclamaba uno de los guardias.
Las luces se encendieron y una adolorida Emily hacia el intento de levantarse; al ver esto un guardia abrió la puerta de su celda y con fuerza y molestia tomo a Emily del cabello y obligó a levantarse rápidamente a pesar del dolor que sentía en todo su cuerpo.
— Vístete rápido si no quieres ser castigada — Dijo el guardia mientras dejaba la cabellera de Emily.
El guardia salió y Emily como pudo se alistó y salió de su celda para ir al patio a empezar el primer día en su nuevo hogar.