Fabiola Me encanta el paisaje, la vista es hermosa. Por todo el camino Yuri y yo salimos de la mansión después de la merienda de su madre, llevamos algunas dos horas transitando, cantando, tomados de la mano, Yuri se porta súper lindo conmigo, cada vez que puede se detiene para darme un beso. Nunca pensé que este hombre era tan cariñoso. Llegamos a una cabaña dentro de un bosque, la luz del sol estaba bajando, dejándonos un espectáculo de colores en el cielo. Bajo del auto sin esperar a Yuri, desde aquí veo que hay un lago, un hermoso jardín, hay frutos frescos. —Amor, espera —dice mientras corro para ver de cerca el lago y los animales que en este habitan. — ¡Mira hay patos! —grito y sonríe la ver mi emoción. Llega a mi lado y me abraza por la espalda. —Ven acá —dice apretándome a

