Elizabeth regresó a casa con Megan, la chica terminó su tarea y cenaron juntas, al ver la hora y que Robert no aparecía en la casa decidió preguntar. –¿A qué hora va a venir Ro? Elizabeth se sintió incómoda con la pregunta, se quedó con la vista fija en el televisor. –Creo que está noche solo seremos las dos. –Mamá, si terminaste con Ro por mí… –No, Bubú –sonrió Elizabeth –. Deja de pensar esas cosas. Elizabeth no le quiso dar ningún detalle sobre lo que había pasado con Robert, se lo diría con el tiempo, pero ahora no se sentía lista para aceptar la realidad, ella misma sentía el nudo en su estómago, al ver que Robert no había llegado cuando había sido ella misma quien lo había alejado, tomó una decisión o mejor dicho, se obligó a tomarla, no podía ser la mujer complaciente y

