Robert tardó más de lo esperado en la reunión, sabía que Megan estaría molesta, pidió algo del menú para llevarle, entró directo al jardín, pero Megan ya no se encontraba en el lugar, se quedó un momento observando las flores, se veía realmente increíble incluso pensó que ni siquiera un trabajador lo hubiera hecho mejor. –Ya llegaste. La voz de Megan lo hizo girar, ella se encontraba secándose el cabello con una toalla. –Terminaste, se ve increíble. –Ya solo faltaban algunos detalles –murmuró al darse la vuelta. –Tenía una reunión urgente con un cliente, pero te traje algo de comer –señalando la bolsa en sus manos, eso hizo que Megan se detuviera –. Es de Gallaghers y tiene la mejor carne. –No me gusta la carne –suspiró la adolescente. –Por la tarde comimos sándwiches. –Eso

