Elizabeth regresó a la oficina le dio su café a Eliot y ella continúo hacía su escritorio, sin embargo no soporto llevar consigo la escena que había visto anteriormente. –Te puedo decir algo. –De cualquier forma lo dirás –murmuró Eliot. –Creo que algo pasó con Robert y la señorita Henning. –Eliot detuvo su vaso de café en el aire y se enderezó para escuchar lo que Elizabeth tenía que decir. –La encontré en el café y se veía algo... extraña. –¿Y eso es bueno o malo? –Para ella creo que es malo –indicó –. Pero no te puedo decir que sucede con Robert, ayer y esta mañana lo ví bastante bien antes de salir de la casa. –¿Y para ti? –preguntó directamente. –Me incomoda la idea de la propuesta, pero tú lo dijiste, él la rechazó y ella no parece que sea el tipo de mujer que lo haga por

