Pavel. Días después de la tragedia que nos arrebató a mi Venezolana y a mi la posibilidad de ser padres fue que por fin me decidí bajar a las mazmorras. Quería torturar con mis propias manos a la maldita de Enika y encarar a Alexei. Tenía que hacerles pagar con mis propias manos a ese par de imbéciles. Pero a quién no creo que vaya a perdonar es a Alexei. Pensé que él jamás sería capaz de traicionarme luego de haber pasado todo lo que pasamos. Y ya ven me equivoqué. Salgo de mi baño en mi habitación acomodando mi sudadera negra junto con unos jogger y zapatos deportivos cuya vestimenta uso para este tipo cosas. Es decir, torturar sin descanso. Ato mi cabello rubio en una coleta en lo alto de mi cabeza y salgo rumbo a las mazmorras. A fuera me encuentro de frente a Yury que tam es

