Prólogo.
Verónica.
Amordazada, dolorida y cansada es como me encuentro en este momento sin olvidar lo increíblemente arrecha que me siento por la mala suerte que me cargo.
En mi país arrecha significa que estoy bastante molesta, bah, no importa lo único que sé es que de ahora en adelante mi futuro estará en las manos de algún viejo pervertido.
Definitivamente me orinó un perro o mi tía Lita con sus malas vibras logro que me pasara esto.
Porque yo soy una maestra de idiomas y solo vine a enseñar mi lengua natal no más.
Ahora estoy aquí esperando tras bambalinas para ser subastada al mejor postor.
Pero que ni se crea mi futuro disque dueño que seré fácil de domar, no señor por lo menos unos buenos chanclazos se llevarán.
Salgo de mis pensamientos cuando uno de los gorilas del club me toma del brazo y me obliga a pasar a la tarima.
Me siento tan humillada de estar aquí, en especial porque tengo un minúsculo vestido rojo que no deja nada a la imaginación y unos tacones súper altos que si no tuviera equilibrio ya me habría partido la jeta.
Mi tía me dijo alguna vez que mi belleza podría abrirme muchas puertas pero también que me podría abrir las puertas del infierno.
Y no sé equivocó.
Mientras oigo a estos cerdos ofrecerme como mercancía alzo el mentón con dignidad.
Podrán comprarme hoy pero mi espíritu es mío y juro que antes de que me quiebre enloqueceré tanto a mi captor que no le quedará más de dos opciones dejarme libre o matarme.
Después de todo el que le tenga miedo a morir no nazca.
¿Loca?
Seguramente, y como lo disfrutaré.
Cuando escucho la palabra vendida un frío desagradable me recorre.
Al poco rato soy escoltada hacia unos pasillos diferentes y afuera están mis nuevos verdugos.
Sé que estos podrían pegarme ya que aquí no lo hicieron.
Según para no dañar la mercancía.
Malditos.
El que parece ser el líder de los imbéciles se acerca y me toma del mentón mirándome con interés.
—Es perfecta, le gustará Pakhan Siempre le han gustado las cosas exóticas—Dice la voz ronca del tipo.
—Si, sus curvas latinas y su color de piel es algo único aquí—Añade el otro hombre convencido.
¿Acaso dijo el Pakhan ?
En las películas ese nombre se usa para el líder de la mafia rusa.
Estos par de idiotas piensan que no entiendo ni media palabra hasta ni siquiera investigaron mi vida ni a qué me dedico.
Lo usaré para averiguar lo que planean y como escapar.
Mientras me permito sentir miedo porque si algo sé es que cuando entras a la mafia es muy difícil salir.
A menos que seduzcas al demonio.
Hola aquí comienzo una nueva historia y vengo por aquí para advertirles que aquí encontraran cosas sensibles para algunos así que leer con precaución.
Todo en base al entrenamiento con esto dejo claro que todo es ficción. Su protagonista es Venezolana y habrá un glosario donde pondré el significado de cada palabra que diga para lo entiendan.
Sin más que decir bienvenidos a Una Latina Para el Ruso.