Capítulo 36: Ardiente Desahogo.

2225 Words

Verónica. Ya teníamos como una hora de haber llegado a esta deshabitada cabaña en el medio del bosque en dónde chocamos. Según el Ruso nos adentramos lo suficiente como para que nuestros perseguidores no pudieran encontrarnos. Pero me dijo que los suyos si lo harían porque los entrenó para eso. Le pregunté que porqué no los llamaba y me dijo que su teléfono quedó inservible. Pero aún tenía el chip de rastreo y así nos podían encontrar. Maravilloso, mientras eso pasa yo me tengo que quedar a solas no sé cuántas horas con la tentación. Nótese el sarcasmo. Pavel en completo silencio había cortado los troncos y encendido la chimenea. Y poco a poco la estancia se calentó. Cosa que agradezco porque me estaba muriendo de frío. No es tan inútil el Rusito. En fin, espero que salgamos ráp

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD