Verónica. Una semana después se fue luego del incidente que tuvo Svetlana y que gracias a dios se recuperó satisfactoriamente. He notado que la muñeca rusa apenas le dirige la palabra a su hermano que aunque se le vé que le duele su indiferencia es incapaz de hablar para arreglar las cosas. Sin duda el Pahkan es un idiota. No quiere dar su brazo a su torcer. En cambio Alexei ahora parece la sombra de la Rubia que varias veces le ha gritado que la deje en paz. Hasta comienzo a sentir pena por el hombre porque mi amiga le dice unas lindezas capaces de sonrojar aún marinero. Pero luego recuerdo que también es un imbécil como su jefe y se me pasa. Estos mafiosos se creen intocables. Pero se toparon con la nueva e implacable Svetlana. Nadie lo nota pero yo sí, ella ya no es tan dulce

