Pavel. Estresado. Me siento realmente estresado con esta maldita situación. Si no atrapo pronto al imbécil que me está jodiendo juro que mataré a algún pobre incauto en su lugar. Y nada más para desahogarme. Necesitas follar. Y eso también. Pero para mí desgracia a la única mujer que provoca follármela es a la Venezolana. Y eso es un rotundo no. Sería cavar mi propia tumba. Harto me levanto de mi cómoda silla giratoria en mi oficina de la casa de seguridad a la que vamos abandonar pronto porque las reparaciones de la mansión principal están prácticamente completas. La ira se enciende en mí cuando recuerdo que se atrevieron a atacar mi casa. Quizás debería mudarme definitivamente a otro lugar. Sí, eso haré. Dejaré esa casa para visitas de vez en cuando. Es lo mejor. Dos días m

