TRES Rachel Graham Mientras los días y las semanas pasaban, el Reverendo Matthews y Elizabeth Fry aprendieron a llevarse de forma amigable. No fue un período fácil para ninguno de los dos, pero al ser directos y establecer sus expectativas, ambos descubrieron que podía trabajar juntos sin molestar al otro con frecuencia. Archie, por su parte, se sentía sofocado por la amabilidad del ama de llaves y de los recordatorios, ya que no estaba acostumbrado a que le dijeran que era la hora de almorzar y que de verdad debía comer algo; tampoco estaba cómodo con que ella subiera a buscar su ropa sucia para lavarla, una tarea que le resultaba demasiado familiar. Hubo una tensa discusión cuando el vicario decidió expresar sus molestias, pero llegaron a un acuerdo mutuo en el que Archie dejaría su ro

