17. Las noticias vuelan. —Debo marcharme, amor —me dice, Stella, con un beso en la boca. Abajo la espera el antipático de Carlo, para ir a los estudios de Belladonna y continuar con las pruebas de color. Para mi, El día transcurre con relativa calma. Me doy una ducha de agua fría y me visto para ir a trabajar. Ignoro las tres llamadas de papá. Lo cierto es que ahora mismo solo tengo cabeza para mi amada. Subo a la limusina esperando que me lleve otro de los choferes, pero es Mohammad. —¿Qué haces aquí, Mohammad? Debes descansar para poder conducir. —Estoy fresco como una lechuga, señor. Tras una meticulosa revisión de su aspecto, determino que es un tipo duro, ha preferido saltarse el día libre que le ofrecí, y claro, un pago doble, por la trasnochada. Ahora se ve tan fresco como s

