44. Mis ojos se cierran. Al tener de vuelta mi celular veo que Luhana ha llamado muchas veces. Ni bien doy un paso fuera de Escarlata, la llamo. Me contesta al quinto intento. —Pensé que estabas molesto conmigo y que por eso no querías hablarme. —Para nada. —¿Podemos vernos? —¿Medio día en mi casa? ¿Te queda bien? —Sí, me queda cerca. La otra persona que me ha estado llamado con insistencia es mi papá. La última vez que lo vi fue en la recepción por su cumpleaños, del que huí sin felicitarlo, luego me estuvo mandando mensajes para que regrese a mi puesto en Belladonna. No quiero hablar con él, ahora mismo, pero en el fondo sé que terminaré volviendo, quiero postergar lo que pueda para que llegue ese momento. Es extraño, en Escarlata parecía que el tiempo no avanzaba, que es una bu

