Me miraba al espejo, el vestido que me estaba probando era sencillo, pero me gustaba, era largo, de color n***o, tenía cuentas y lentejuelas, escote en V, tirantes finos, con la espalda algo descubierta, se ajustaba a mi figura, me sobresalte al ver como la cortina era corrida de forma brusca, me giré encontrándome con los ojos furiosos de Fabrizio — Te queda bien…Pero es muy sencillo—dijo mirándome de arriba abajo— ¿Se puede saber porque no me contestas las llamadas?, ¿Y porque te has ido sin avisarme?—cuestionó en tono hostil, tragué saliva un tanto nerviosa — Me he ido, porque era absurdo estar ahí, no estabas mirando nada, y no parabas de rechazarlos, así que he venido por mi cuenta a elegir uno—comenté encogiéndome de hombros Se dio la vuelta cerrando la cortina, suspiré con cierto

