Suspiré mirando el reloj, eran las 19:50, faltaba poco para que él llegara, me miré al espejo sintiéndome guapa, llevaba el vestido que había comprado para la inauguración, pero que no pude usar, mi cabello peinado en semi ondas suelto, y me había maquillado de forma sencilla, pero aunque me sentía guapa, no estaba contenta, solo podía sentir como mi pecho dolía ante la situación en la que me encontraba. Volví a suspirar dejando de mirarme, me di la vuelta agarrando mi bolso n***o colgándomelo del hombro, y salí de mi habitación. Mientras bajaba las escaleras, escuché las voces de mi madre y mis hermanos, respiré hondo forzando una sonrisa — ¿Qué tal estoy?—cuestioné adentrándome en el salón llamando la atención de los tres — Estás preciosa, dejaras a nuestro cuñadito con la boca abiert

