Primer Encuentro
-Sara-
Llegue a esta trabajo por una pagina de i********:, necesitaba un trabajo rápido y que pagara mucho. Pero sin tener que salir de mi casa. Mi madre esta enferma y no la puedo dejar sola, sus medicamentos, que son muchos tienen que ser suministrados en sus respectivos horarios sin falta. Solo tengo 19 años y solo somos nosotras dos.
Mi amiga Laura siempre veía en i********: y como cambiaba la vida de muchas de chicas muy parecidas ah mi, yo siempre con miedo y mas de tener que exhibirme, y que usen mi imagen en sitios porno o paginas de adultos.
Se que soy muy exagerada, vi como muchas vidas se pueden arruinar por una simple foto subida de tono, no tengo ese privilegio, tengo que trabajar y pagar todas las cuentas y los remedios de mi madre.
"Hola mi cielo, que tal tu día" Mi primer mensaje del día, por lo general son tres o cuatro clientes por días. No se sus nombres, siempre es "mi cielo", "mi amor", "mi vida" y "papi", así o como ellos quisieran. Para ellos era Sara, creo que me hace ver algo tierna, no lo pensé bien, solo no quería usar mi nombre de verdad soy Sofia López.
Me doy cuanta que ya contestaron mi mensaje, y tengo tres números mas a los que debe escribir.
"Hola mi vida. ¿Cómo es tu nombre?, Tengo un día muy agotador y muchas reuniones de trabajo aburrido. Me gustaría algo de distracción dulce niña.
"Claro mi cielo, acá voy a estar para ayudar en lo que pueda. Me puede llamar Sara."
Paso a seguir mandando mensajes a los demás.
Siempre es casi lo mismo, son cuatro o cinco mensajes por persona y recibo mi paga. Y los números se bloquen automáticamente, si querían seguir escribiendo tenían que abonar un extra. Eran mensajes dulces por lo general nada subido de todo. Esto es lo que mas me gusta de este trabajo, se que con la edad que tengo debería estar estudiando, pero con mi madre tan enferma no eh podido pensar que es lo que quiero seguir estudian.
Con mis ingresos actualmente podría empezar una carrera, me las podría apañar sola.
Y así termina mi día de hoy contestando dulces y tontos mensajes para hombres, seguramente casados, aburridos de sus vidas o hombres mayores cansados de sentirse solos.
Antes que suene mi alarma, ya tengo un numero.
"Hola buenos días mi cielo, empezó muy temprano tu mañana"
Mando mi mensaje, apenas me puedo despabilar, me levanto, visto y preparo mi café y desayuno de mi madre con sus remedios.
"Buenos días mi niña, siempre despierto con el sol, me gusta madrugar. ¿No me digas que te desperté?"
Una respuesta animada.
"La verdad no soy la mas madrugadora, prefiero dormir hasta tarde pero por ti, lo puedo hacer cielo " si los mensajes son mas dulces, suelen mandar mas propinas.
Hay un momento de silencio, pero no hay mas numero hoy. Pero llega mi pago, el cual duplica el de la semana. Estoy sorprendida y creo que hay un error. El cual trato de verificar con mi cuenta. Y parece que esta todo bien y que mi trabajo esta por empezar.
"Perdón mi niña, tenia que resolver algunas cosas, pero ya estoy disponible, ¿Cómo va tu día?.
Ya era casi el medio día. Hoy día muy lento con un solo cliente.
"Tranqui mi cielo, solo estaba esperando tu mensaje. ¿Esta todo bien?."
"Si mi niña, son negocios, en ocasiones se pueden complicar un poco mas de lo debido. Pero todo esta resuelto, no te quiero aburrir con mis cosas.
¿Tienes algún plan para hoy?"
Un poco confundida, sigo con lo mío.
" La verdad tengo que salir para hacer unas compras, nada fuera de lo normal, mis amigas están ocupadas hoy como para hacer compras de chicas.
¿Y como va a seguir tu día?, ¿mas trabajo agotador y consumidor?"
Su respuesta llega al instante.
"Mis tareas por el día terminaron. Pero tengo algunos asuntos que resolver."
Era alguien misterioso este hombre. Creo que no es algo que me suele llamar la atención de un hombre.
Pero como no sabía ni sus nombres, no ah qué se dedican. Solo tengo que fingir algo de interés.
"Espero que no sea tan complicado, yo en este momento estoy saliendo"
"Disfruta tu día mí niña".
Era cierto, si no salía en este momento no llegaría a tiempo con mí cita con Laura.
Salí corriendo ah mí habitación para cambiarme y buscar los recetas para los medicamentos de mí madra.
Lista y preparada, mando un mensaje de despedida. Seguro ya estaba por terminar su tiempo..
"Mí Cielo, espero que puedas resolver tus asuntos, nos vemos".
Trato de contestar los más cariñosamente posible. Se que tal vez no, nos volvamos a escribir.
Pero no tengo que ser directa.
Me doy cuenta que no responde, seguro ya se acabó todo con el.
Salgo para el centro, debo pasar por la farmacia, retiro los medicamentos de mí madre, han estado subiendo últimamente, lo que implica que tendré que trabajar un poco más. Se que con mí trabajo de hoy puedo estar tranquila por unos días.
Al llegar al café veo ah mí amiga Laura, ella siempre tan coqueta, todos la miraban al pasar. Yo soy ese tipo de amiga que pasa desapercibido, estoy mas para resaltar su belleza.
Ella fue la que me había ayudado a conseguir mi trabajo siempre se lo agradecí, pero no hablábamos mucho de lo que hacíamos, sabia que ella trabajaba un poco mas con su cuerpo, le sacaba un buen provecho, yo también lo aria si tuviera su cuerpo y mas en mi situación.
Pedimos algo para tomar y comer mientras ella me comentaba como iban sus estudios y lo cansada que empezaba a estar de estudiar y trabajar a la misma vez, como si nuestro trabajo fuera muy cansador.
No se en que momento empecé a sentir una sensación extraña, como que era observada por alguien, muy lentamente eche un vistazo a todo el lugar, era temprano y no había mucha gente, parecía que todo estaba normal, nada fuera de lugar, algunas parejas, un grupo de amigos, y algunas mesas con algunas personas solas con sus netbook o en llamadas. Tal vez era solo una sensación mía o no era ah mi ah quien estaban viendo.
Laura seguía hablando.
-¿Bueno como van yendo tus cosas?. ¿Qué tal tu madre?. Hace mucho que no la voy a visitar.
-Ve cuando quieras ella se pondrá muy contenta. Hace mucho que no sale y con estos medicamentos nuevos, duerme la mayor parte del día. Espero ver una mejoría pronto.
Con ella si me podía abrir sin problema, ella conocía todos mis problemas y yo los suyos. Cuando me di cuenta ya habían pasado casi dos horas, me despedí apresuradamente, tenia que darle los medicamentos a mi madre antes que sea mas tarde y ordenar y preparar la cena.
Me gusta mantener todo en orden, odio el desastre y el desorden.
Lista para poder seguir con lo mio mañana, tendré que hablar para conseguir más números. No le puedo fallar a mí madre.