No sé cuánto tiempo duré metida en la ducha, pero disfruté de volver a tener un baño privado y tuberías con agua caliente, además de los jabones y el shampoo. Mi experiencia en la tribu de los Inali no fue tan perturbadora como ellas creen, al contrario, ya extrañaba a Tallulah y me preguntaba sobre cómo estarían con la presencia del nuevo m*****o de la familia. Cuando salí de la ducha me detuve frente al espejo de cuerpo entero que tendía de la puerta del baño para observar el largo de mi cabello. Poco más de siete meses habían pasado desde que mi cabello fue cortado, pero ya había crecido bastante y me sentía aliviada por eso. El cuarto que Helen y Ahron prepararon para mí desde que llegué a la reserva seguía igual que siempre, y hasta diría que lo extrañaba, pero en realidad sólo qu

