Ella me estuvo esperando todo este tiempo, y deseaba estar conmigo tanto como yo. Cuando la vi correr hacia mí y mirarme con ese par de universos paralelos a los que le dicen ojos, pude jurar que el corazón se me detuvo, ver ese hermoso y pequeño rostro después de tantos días me devolvió el alma al cuerpo. Entonces tenía planeado hablar con ella, ser por primera vez ese hombre racional que debía ser en ese momento, y no la bestia caprichosa en la que me convertía cuando estaba con ella. Pero era difícil, cuando la miraba la órbita que me rodeaba perdía su gravedad, y todo tenía que ver con Grace. Estuve a punto de presentarme ante ella para conversar civilizadamente cuando escuché sus pasos aproximarse por el pasillo. Entonces, cuando sentí demasiado cerca su perfume natural me precipité

