Las palabras de Nic no sólo me dolieron, en realidad me asustaron todavía más, porque no sólo sentí que retorcieron mi corazón, golpearon mi alma. Y sin embargo sentía esta necesidad por correr hacia él y decirle que no me importaba nada de lo que me dijera, cada una de las veces podría convencerlo de lo que sentía. Con todo y eso no volví, porque el hecho de que lo amara no significaba que todo lo demás iba a dolerme menos. Danely no tardó en seguirme, creí que insistiría para que volviera, pero en su lugar me abrió las puertas de su cómodo Fiesta power azul marino. Cuando Dany condujo por la solitaria carretera arbolada, me vi envuelta en una oscura neblina mental, encontré que no sabía cómo sentirme. Pero las palabras de Nic seguían latentes en mi cabeza y se repetían como el perturb

