Con gran dificultad, lograron salir de la montaña, se habían alejado lo suficiente. Miles de demonios habían logrado escapar, pero extrañamente todos corrían y volaban en la misma dirección. -¡Rápido!- gritaba Eraserhead- sobre su lomo llevaba a Shinsō casi inconsciente. Por los cielos volaba Hawks, en sus pies Dabi. Finalmente encontraron un lugar neutro en el bosque. -¿Qué a ocurrido?- preguntó Natsuo al ver a su hermano desmayado. -Él sólo tomó el libro, una luz lo atravesó y se desmayó- el albino miraba el libro entre las manos de Shotō. -¡¡Ahh!!- Shinsō se revolcaba en el piso, el dolor en su pierna era terrible. -Está envenenada- dijo Ojiro, que estaba a su lado- Príncipe Natsuo, Denki, ustedes pueden ayudarlo. -El veveno de demonio es realmente impuro, ellos son fuertes, pero

