Dejamos a un lado el tema de la supuesta novia y seguimos charlando, esta vez me contó sobre los sueños que tenía y cómo fue que le gustó la arquitectura y todo lo relacionado con eso, no parábamos de reír, el tiempo pasó volando y después tuvimos que irnos, me llevó hasta mi casa y esperó hasta que entrara, después de eso se marchó. Llamada entrante: Gael —Hola, empiezo a creer que mi casa tiene cámaras ocultas y que por eso sabes justo en qué momento llamar. —Tengo un padre que se encarga de eso, no dudes que haya cámaras en tu casa —respondió burlándose. Mejor no pensar en eso. —Apenas llegué. —Lo imaginaba ¿Qué tal te fue? ¿Ya le confesaste que lo amas? —Gael, no estoy enamorada de Alex, deja ya ese tema. —De acuerdo, cambiaré la pregunta ¿Ya te confesó que te ama? —No, y nun

