Capítulo 30.

1465 Words

Los días en Sicilia pasaron más rápido de lo que Ángel hubiera querido. Cada amanecer con el llanto de las gemelas, cada tarde mirando el mar desde el balcón, lo habían devuelto a una calma que no conocía desde hacía años. Pero la calma era engañosa. En el fondo, sabía que el tiempo se agotaba. Los quince días de licencia estaban por terminar, y la realidad lo esperaba del otro lado del océano. La Iglesia no era solo su vocación: era su refugio, su promesa, su deuda con Dios. Sin embargo, ahora, tenía algo que lo ataba a la tierra, a la carne, al mundo que había intentado dejar atrás. Fabiola lo notó antes de que él dijera una palabra. Llevaba días más callado, caminando solo por los jardines, rezando más tiempo frente a la cruz de plata del dormitorio. Una noche, mientras las niñas do

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD