CAPÍTULO 49 ROSTROS. Marina Recibí una llamada de mi madre, completamente enfadada por la boda de Sebastián con su asistente, osea con mi amiga Alhelí. Alejé mi teléfono celular mientras ella cacareaba, su llamada de aproximadamente una hora, la habré oído unos cinco minutos. Seguiría con su estúpido plan de la custodia para que Sebastián le de dinero, él ya lo había hecho pero para mi madre nunca nada es suficiente. Estoy pensando en renunciar a mi herencia, ya no quiero problemas que me afecten a mí y a mi hija, debo hacer al menos algo bueno por ella. Mi psicólogo es Daniel, según el, nunca superé del todo la depresión post parto, lucha contra mi frialdad hacia mi hija, la veo como la causante de mi atadura a un matrimonio que nunca quise, se que ella es inocente, pero ahora me sient

