CAPÍTULO 31 CUSTODIA. PARTE 2, Marina. Me arme de valor para ir a ver a Sebastián, se que podría ser una mala idea, pero no tenia de otra, no dejaría que mi pequeña Ofelia quedara bajo cuidado de mi madre, cuando llegué a la casa, los guardias no me dejaron pasar, hasta que Sebastián lo aprobó. —¿A qué vienes?, porque no creo que sea porque extrañas a Ofelia. —Me dice sin siquiera mirarme— —La extraño, aunque no quieras creerme, se que ya es tarde, pero quería estar segura de encontrarte al llegar, por eso vengo a esta hora. —Le digo tratando de no agachar la cabeza— —No dejaré que la veas, primero tendré la orden del juez, claramente eres un ejemplo no apto para mi pequeña. —Voltea hacia mí, y puedo sentir su mirada fría y amenazante. —Justamente vengo a hablarte de eso Sebastián

