MEGAN Había un almuerzo en nuestra casa, solo faltaban tres días para la boda y algunos familiares y amigos cercanos de Dimitri, que habían viajado de lejos, estaban aquí, más que nada porque luego de la boda se tenían que ir de inmediato. Diana corría de un lado a otro, jugando con todos, su energía era muy contagiosa y aquella señora reía sin parar, decía que le recordaba a un Dimitri mucho más joven, apenas un niño. El pecho de él se hinchaba, orgulloso de su pequeña Diana. Aura presumía un poco de sus trofeos, mientras Samu apreciaba la oportunidad de poder conversar sobre cultura, eso le fascinaba, pero con sus compañeros de su edad era casi difícil hacerlo, puesto que no tenían esos intereses y él intentaba acoplarse a ellos. Por eso le gustaba charlar tanto con Dimitri. Mis hij

