MEGAN Tres meses más tarde. Probarme el vestido se sentía un poco extraño. Dimitri estaba del otro lado, impaciente, no me podía ver, pero necesitaba saber si ya tenía el vestido que me gustaba, si ya había elegido uno y me sentía cómoda, si tenía el ideal. Hace dos meses habíamos elegido fecha para la boda, los preparativos iban ya casi terminando y yo, como toda quisquillosa, aún no tenía el vestido. Era mi segunda boda. Eso no me agradaba. Dimitri era un hombre importante en esta ciudad y no es que yo me estuviera quitando valor o mérito, sino que…tenía tres hijos, un divorcio, un pasado oscuro y él era…perfecto. Una lágrima rodó por mi cara y yo la capturé antes de que siguiera mojando mi mejilla. Lo amaba, no me gustaba darle espacio al miedo en todo eso, pero yo no ten

