Dovima. Martes, 24 de Diciembre de 2013. Pasado. «Detente.» «Aléjate.» «Vete de ahí», comencé a escuchar que la voz en mi cabeza no dejaba de decirme sin detenerse, en una fuerte melodía que me hizo sujetarme la cabeza y negar una y otra vez con ella. Para dejar de hacerle caso, porque no quería hacerlo ahora. Estaba aturdida, pero no escucharía a mi voz interna. No sabía lo que estaba pasando ahí dentro de esa casa, pero sentía que era algo malo… y tenía que saber qué estaba sucediendo. Tenía que saberlo. Por eso aguanté la respiración cuando entré, y sin cerrar la puerta a mis espaldas caminé silenciosamente por el estrecho y oscuro pasillo. Viendo cómo las paredes vibraban horriblemente, y como habían varios cuadros colgando donde tal parecía que estaba toda la familia de éste ho

