El sonido de la campanilla moviéndose me molesta, es un chirriante pitido que ponen siempre para que el resto de las personas que hay en el lugar se giren a mirar quién acaba de entrar. Kiara y yo avanzamos por el pasillo del banco, viendo cantidad de colas echas delante de cada una de las ventanillas. Observo el reloj de la pared, llegamos con 5 minutos de antelación, así que espero que no encuentren ninguna excusa para no atendernos. - ¿Qué ventanilla nos toca? - Cualquiera, aquí te van llamando, vamos a sentarnos – llevo a Kiara hacia dos asientos que hay por suerte libres y nos sentamos mientras estamos pendientes de que alguna ventanilla se quede sin gente. - Eres consciente de que no nos van a decir el titular de esa cuenta bancaria, ¿no? - Entonces tendremos que ir al plan E. -

