Sigo extrañado al ver a la hermanita de Kiara llorando a moco tendido dentro de uno de los cubículos de este baño. Ella levanta la mirada en cuanto se da cuenta de que alguien ha mencionado su nombre, cosa que me muestra aún mejor su cara llena del rímel corrido y sus ojos rojos. - Yo te conozco – dice mientras se limpia las mejillas con un poco de papel higiénico. - Soy Víctor, el jefe de tu hermana. - Ah sí – asiente recordando ese detalle - ¿Qué haces ahí asomado? ¿Necesitas papel? - No, vine a limpiarme la camiseta y te escuché – es un poco cómico esto, porque básicamente estamos hablando desde arriba de un cubículo - ¿Estás bien? - No – claro, vaya pregunta más estúpida he hecho. Salto al suelo bajándome del retrete y abro su puerta para acercarme a ella, la pobre se nota demasia

