El taxi aparca justo delante del edificio donde viven las hermanas que me acompañan, por suerte mi coche ya ha sido alejado por una grúa de esa casa y ahora está en el taller para su futuro arreglo. Ellas y yo nos hemos ido de ese lugar a primera hora de la mañana, ninguno de nosotros quería continuar ni un minuto más en ese sitio. - Gracias – pago el taxi al ver la cifra que tengo que dar en la pantallita que tiene el conductor a un lado – Buenos días. - Buenos días – este son da una sonrisa amable antes de que los tres salgamos del vehículo por las puertas traseras. - Cuando el mecánico te diga el precio del arreglo de tu coche, me lo dices y te doy el dinero – me comenta Kiara cuando camino junto a ellas, acompañándolas a su portal. - No es necesario, tranquila – niego sin darle imp

