- Qué raro que no me mires, con lo que te gustaba hacerlo hace 8 años – ella empieza a hablar sin darme opción ni a responder su saludo – A lo mejor es que si me vuelves a mirar ahora tienes miedo de no poderte resistir a mí. - ¿Qué quieres, Jennifer? - Primero que me mires a los ojos. Muevo aceleradamente mi pie y pego un suspiro antes de hacer lo que me ha indicado. Giro mi cabeza hacia la izquierda, mi estómago se encoje cuando miles de recuerdos vienen a mí como una bofetada fuerte en cuanto vuelvo a verme reflejado en esos ojos verdes con toques amarillentos. - ¿Contenta? - Mucho – sonríe mostrando su perfecta dentadura Su largo pelo n***o con bucles cae por encima de sus pechos hasta llegar a su cintura. Los pequeños rayos de sol que hay a esta hora de la mañana caen en su piel

