----- Narra Abby -----
Al término de clases nos dirigimos al restaurante de Matías, el famoso “Morso di Italia”, estoy muy contenta porque todo esta saliendo a la perfección, Bastián viene a nuestro lado, solo es cuestión de tiempo. Tengo que pensar claramente como ejecutar mi plan y proponerle matrimonio a mi futuro esposo que me sacara de muchos problemas. No me molestaría enamorarme de el.
Llegamos al restaurante y saludamos a todos, todos acá saben quienes somos nosotras. Nat es hostess y yo trabajo junto a Matías como su asistente. Parte dos de mi plan convencer a Matías que acepte mi plan y sobre todo me ayude.
—Espera aquí —le menciono a Bastián —hablare con mi jefe —el asiente y yo entro a la oficina de Matías.
—Ya llegue Mati —el aparta la mirada del computador y se pone de pie para abrazarme
—¿Cómo te fue en la Universidad pequeña? —él siempre me a tratado como su hermana pequeña
—Muy bien, tengo que hablar contigo.
—¿Pasa algo? —asiento y lo tomo de las manos para llevarlo a los asientos que tenemos en la oficina
—Matías, sabes que tu eres como un hermano para mi, ¿cierto? —veo que asiente
—Claro pequeña, sabes que te quiero como una hermana desde que nos conocimos y también sabes te conozco a la perfección. Ahora me dirás ¿Cuál es el plan y como quieres que te ayude? —yo sonrió porque es verdad él sabe todo de mi y me conoce a la perfección
Comienzo a contarle sobre mi plan sobre Bastián, aunque al principio no esta muy convencido pero trato de persuadirlo porque así como mi tía Hilda me tiene cansada a el también y no duda en ayudarme.
—¿estás segura de lo que planeas? —asiento —Te quiero demasiado, sabes que siempre podrás contar conmigo y si eso es lo que quieres, te ayudaré. —lo abrazo y beso sus lindas mejillas
—Gracias, no hay otra opción, mi tía y mi tío me han estado presionando mucho —veo que suspira —tengo que arreglar mi vida antes de que cumpla los 21 años porque dice mi tía que mi vida tomara otra dirección
—Tu tía me agrada mucho y se que quiere lo mejor para ti pero sobre tu tío aun sigo dudando de él, mi papá me ha comentado que no es una persona de la cual fiarse —no es la primera vez que me menciona que no puede confiar en mi tío y somos tres.
—No quiero hablar de él, entonces ¿aceptas ayudarme ? -—pregunto y regalándole una sonrisa acompañada de un puchero que se que jamás me dirá que no
—Si esto te hace feliz Abby sabes que siempre te ayudare. Hazlo pasar y hablare con el —asiento —Abby... ¿Quieres que sepa la verdad? —lo observo y niego con la cabeza
—No, esa verdad solo la sabemos Nat, tú y yo además no quiero que nadie sepa de esto ¿está bien? Agradezco tu apoyo, sabía que podía contar contigo. Podemos comenzar la siguiente semana para que no sea sospechoso en lo que se va acostumbrando ¿te parece? —me dirijo abrirle la puerta a Bastián cuando menciona nuestro secreto
—Como tu digas Abby, al final eres la jefa —volteo a verlo entrecerrando mis ojos
—¡Cállate! No vuelvas a decir eso, nunca más. Agradezco tu ayuda sabes que eres mi mejor amigo, hermano y “patrón” ¿entendido? —comienza a reírse
—Si, tú eres la mejor amiga, hermana y “empleada” que he tenido —veo que hace comillas con los dedos —pero soy hombre y conozco muy bien a los de mi sexo y si sigues así derritiendo a sus pies el nunca te hará caso
—Ya lo veremos —salgo de la oficina
Salgo de la oficina buscando a Bastián para que ingrese con Matías y pueda decirle sobre el trabajo y explicarle cómo es el movimiento en el restaurante.
----- Narra Bastián -----
Después de hablar con mi jefe salgo y me dirijo con Abby la cual ahora tiene otra actitud, por lo que me comento Matías ella es la jefa de la área de meseros fue muy indiferentes, se notaba que yo le gusto o le atraigo pero al salir de esa oficina su actitud fue otra, ellos me esperan la próxima semana ya que estos días estaré de prueba, según me informa Abby.
Transcurrió el tiempo y llegó la hora del cierre, tenía que salir corriendo a la universidad ya que tengo hora de llegada a los dormitorios pero aún tengo un pequeño problema, aun no encontraba mi llave. Busco a Nat y Abby para darle las gracias y las encuentro muy risueñas con el dueño. Ellos al verme guardan silencio y me ven como una mosca apestada.
—Abby —ella se aparta de ellos y me observa —quería darte las gracias por recomendarme en el trabajo.
—No es nada, bueno te dejo ellos me esperan. —se da la vuelta y se va con ellos
Le hace extraña su actitud de Abby pero la pasa por alto cuando se da cuenta que o llegara a la Universidad esperando poder solucionar su problema de la llave además tiene que buscar como establecerse en la ciudad para poder vivir tranquilo y no regresar a sus lugares de inicios porque se lo prometió a su abuelo.
*** Una semana después ***
Después de una semana en dónde entre a trabajar al restaurante, sigo estudiando obteniendo y buscando buenas notas, comienzo a tener amigos dentro de la Universidad. Lo que me extraño fue no ver a Abby durante este tiempo, ni en la Universidad y mucho menos en el restaurante.
—Oye —le pregunto a su único amigo que se juntaba con el, su compañero de cuarto —¿conoces a una chica llamada Abby?
—¿Abigail Keller? —asiento — la chica de piel bronceada, contextura delgada, altura media, bonitas piernas, cintura perfecta y cabello castaño oscuro ¿Te refieres a esa Abby? —asiento
—Si, ella —acepto que sonreí como tonto al escuchar su descripción de mi compañero
—¡Ay amigo! Todos conocemos a esa chica, la nerd de la clase de Literatura. Es una chica muy linda pero lo que tiene de linda lo tiene de nerd ¿Qué quieres saber de ella?
—Solo preguntaba por ella porque tiene varios días que no la veo y trabajamos juntos pero pidió unos días de vacaciones lo cual se me hizo muy raro no verla
—Ella es así, a veces desaparece junto a su amiga Nat
----- Narra Abby -----
—Gracias Nat por acompañarme a visitar a mi tía Hilda —menciono a Nat la cual esta desempacando maletas
—De nada amiga, sabes que es un gusto enorme visitar a tu tía porque tu tío me sigue desagradando —suelta una carcajada porque no es la primera vez que escucho esto —además nos ayudó a desprendernos unos días de la Universidad y del super trabajo que tenemos.
—Tú y Matías se refieren a mi tío como el ogro de la historia y el solo a querido lo mejor de mi por eso me presiona en las cosas que debo de hacer cuando cumpla mis 21 años, el quiere lo mejor para mi
—Eso te hace creer amiga, pero dime ¿esta semana estando en la casa de tus tíos has cambiado de parecer o sigues con los planes que tenías de casarte con una persona que no quieres solo para mantenerte en esta ciudad para cumplir tus sueños?—Nat comienza a interrogarme
—Nat, tu sabes que ser escritora es uno de los sueños que siempre he tenido desde muy pequeña, no me puedo ir de esta ciudad y haría lo que fuera por mantenerme aquí además desde que fallecieron mis papás mis tíos han estado conmigo y ellos solo quieren lo mejor de mi —veo que pone los ojos en blanco —mi tía dice que sino me caso pronto tendré que regresar a la isla
—¿Irte a encerrar allá? ¿Estas loca?
—Nat, toda esta situación me está cansando, desearía que mi abuelo y mi papá no me hubieran dejado nada y poder ser una chica normal como todas —mis lagrimas comienzan a salir
—Tranquila Abby, encontraremos una solución pero tú no te vas de esta ciudad, tú perteneces aquí
—Bastián es mi única solución
—No lo se amiga, no conocemos a Bastián, no sabemos quién es realmente, quién es su familia o fue y atar tu vida a una persona que no conoces es complicado ¿estas segura de hacerlo? —asiento y escucho como suspira —¿Qué pasara con la herencia?
—Ay no, ese es otro asunto que hará que explote mi cabeza
—Sabes que te quiero como una hermana pero no me parece correcto que te dejes engañar por las cosas que te dice tu tío Dereck... —Observo a Nat y la entiendo, mi tío tuvo actitudes muy raras esta semana que estuvimos en su casa
Salimos de la ciudad a visitar a mis tíos por una invitación de mi tío pero al llegar allá todo seguía igual además que ambos insistían por su lado convencerme de sus cosas, de lado de mi tía casarme antes de los 21 y de lado de mi tío no casarme y cederle la herencia.
Mis padres eran muy famosos en Santa Catalina y antes de morir me dejaron una fortuna que podría decirse que no tengo necesidad de trabajar y buscar un trabajo, yo podría hacer mi propia empresa pero el dinero no es importante para mi porque conlleva estar presente en la empresa y dejar mis sueños. Desde que pise esta ciudad siempre me mostré como una chica sencilla y humilde, solo mis amigos conocen la verdad detrás del apellido Keller.