—Mucha platica por aquí, el juez está esperando a la enana —Matías entró a la habitación en donde se encontraba su familia.
—Antes de unir mi vida con Bastián, quiero darles las gracias a los tres por estar siempre a mi lado y por ser mi familia — Abby abraza a todos
—Yo quiero decirte algo enana —Matías agarra su rostro con ambas manos —si el tipo que está afuera te hace daño o simplemente no te hace feliz quiero que olvides tus tradiciones absurdas y salgas de ese matrimonio. Esos ojos verdes no merecen lágrimas y que estén apagados por un matrimonio arreglado, mereces ser feliz con la persona que te haga brillar ¿júrame que saldrás de ese matrimonio si no te hace feliz?
—Matías, mis tradiciones son importantes para mi. No quiero defraudar a mi familia pero te prometo que si no soy feliz con Bastián buscaré mi propia felicidad hermanito —Le da un beso en su mejilla
Toda la familia baja al despacho en donde los espera Nat, el juez y Bastián, al verla vestida de blanco descubre que todo estaba planeado, jura por sus padres hacerla pagar por ello.
—Hola, gracias por aceptar —Abby se acerca a Bastián el cual solo la observa
Todo estaba preparados para el matrimonio de Abby, ella era la chica más feliz, ya no tendría presión de su tía y había logrado cumplir su cometido encontrar un marido, en cambio Bastián sentía asco por lo que estaba pasando, era una persona miserable aunque estaba cumpliendo su cometido estaba lleno de odio, jugaron con su persona, él no era un juguete y menos de una estúpida niña caprichosa como lo era Abby.
—Abigail Keller Smith, ¿acepta como esposo a Bastián Cekeç Ozgur? —le pregunta el juez
—Si, acepto —ella sonríe
—Bastián Cekeç Ozgur, ¿acepta como esposa a Abigail Keller Smith?
Bastián tarda en responder volteando a ver al señor Ezequiel quien lo está observando con una sonrisa y por último ve a Abby sonriendo.
—Si, acepto.
—En virtud de la autoridad que me conceden las leyes de Los Ángeles, los declaro marido y mujer, puede besar a la novia —Todos aplaudieron, un mesero les da una copa de Champagne para brindar por el matrimonio de Abby y Bastián.
El juez le pide a los chicos que firmen las actas y después a los testigos los cuales son Matías y Nat. Bastián estaba firmando su sentencia, estaba arrepentido y deseaba no estar en ese lugar ahora buscaría la manera que Abby se arrepintiera de casarse con él, a partir de hoy Bastián ya era ciudadano legal en Los Ángeles.
—Bastián —Abby busca la mirada de Bastián para agradecerle —gracias por aceptar esto sé que es difícil para ti, te prometo que pondré todo de mi parte para que esto funcione bien.
—No hay necesidad que pongas de tu parte Abigail, te lo juro que todo funcionara de maravilla —Bastián mira a Abby con una sonrisa burlona
—¿Esta todo bien? —pregunta Abby observando a Bastián
—Excelente pero quisiera irme a descansar tengo un trabajo que entregar
—¿A dónde iras? ¿No viviremos juntos? —pregunto ella
—A la Universidad, no tengo un departamento independiente así que nos vemos el día de mañana Abigail
—Podrías vivir en mi departamento, ahora somos marido y mujer —Bastián sonrió, mínimo sacaría provecho de este matrimonio
—Ok, voy por mis cosas a la Universidad, mándame la dirección y nos vemos en la noche. —Bastián se dio la vuelta y sale por la puerta
Abby se queda con muchas dudas sobre el comportamiento de Bastián, primero muy preocupado y después de platicar con el señor Ezequiel su cambio de actitud es muy repentino.
Bastián sale de la mansión y busca un taxi para ir a la Universidad, esta claro que el iba a jugar o engañar a una persona para tener su residencia pero jamás pensó que el sería el traicionado. Comenzaba a sentir cosas por Abby pero ahora se siente decepcionado de sus mentiras de ella fingiendo ser una niña huérfana.
—A partir de hoy comienza la farsa de este matrimonio, no tengo que dejar que ella me siga manipulando—pensaba Bastián
En la noche, ambos llegaron al departamento. Bastián se sorprendió al conocerlo realmente había mucho lujo.
—¿Te gusta? Nat vive con nosotros espero eso no te moleste —comentó Abby para romper el hielo
—Me gustaría más que viviéramos solos, ella debe de irse. —Abby se sorprende al escucharlo
—¿´Por qué? El departamento es de ambas y siempre hemos vivido juntas, además ella no tiene familia y mucho menos a donde irse.
—Si quieres que este matrimonio funcione tenemos que sacar a tu amiga ¿entendido? —Abby se queda dudosa —Sino me iré de nuevo a la Universidad además, ¿no es necesario que vivamos juntos o si?
-Bastián, ella no se irá de esta casa, es de nosotros. Los tres podríamos vivir aquí sin ningún problema, además o tendría dinero para rentar otro departamento
—No nos hagamos idiotas, tú tienes dinero, solo te advierto que yo no daré ni un quinto para tus cosas o alimentarte. ¿Escuchaste?
—¿Qué? Yo no tengo dinero, ¿de donde sacas eso? ¿Qué te pasa? Sé muy bien que esto no es un matrimonio como tu y yo habíamos imaginado pero podríamos hacer que funcione y no necesitas hablarme así.
—Venimos de una mansión, alrededor de nosotros había gente pudiente Abigail y me sales que no tienes dinero ¿A qué quieres jugar princesa?
—Los señores Watson eran amigos de mis padres y si teníamos dinero pero todo se perdió en el mismo momento que mis padres fallecieron, ellos me apoyan pero no económicamente por eso estoy trabajando con Matías, no te hagas ideas erróneas, ahora te pido de favor no me vuelvas hablar como lo hiciste hace un momento —Abby comienza a tener miedo sobre las actitudes de Bastián
—Yo voy hablar como yo quiera Abigail y acostúmbrate ¿querías casarte? ¿estabas muy urgida por casarte con alguien? —ella se queda muda —no pienses que es un matrimonio normal, estoy obligado a tu lado y ni creas que te voy a tocar porque me das asco
—¿Qué te pasa Bastián? ¿Por que estas cambiando de actitud? —pregunto incrédula
—¿Qué me pasa? —agarra el brazo de Abby apretándolo —fui obligado a casarme contigo y ¿quieres un consejo? —Abby asiente —primero aprende a conocer a la gente
—Suéltame Bastián, me estas lastimando —Bastián la suelta —¿Entonces me voy o me quedo?
Abby se soba su brazo en dónde Bastián la tenia agarrada, él no puede irse porque mi tía no aceptara un divorcio
—Esta bien Bastián, hablare con Nat —Abby se queda pensando ¿Quién realmente es Bastián?
—¿En dónde voy a dormir? —pregunta Bastián. Abby señala su recamara
—Puedes dormir en mi habitación en lo que hablo con Nat ¿te parece? —él asiente
—Muy bien esposita, voy a darme un baño y al salir vamos hablar porque este matrimonio no es como el de las novelas, tu y yo sabemos que es una farsa, ambos estamos casados por una conveniencia. El que nos hayamos casado no te da el derecho sobre mi ¿entendido? —ella asiente —voy a bañarme, con permiso —al pasar él empuja a Abby y cae sentada e un sillón
—Papás, ¿Qué acabo de hacer? —Abby comienza a llorar de la desesperación, a tomado una mala decisión casándose con Bastián por culpa de su familia