UN MARIDO OBLIGADO

2068 Words
Abby no sabia que pensar, mañana seria el día que se casaría con Bastián ¿por que? Todo esto es gracias a su familia y la presión sobre ella, por un lado su tío diciéndole sobre la empresa y por otro lado su tía que contrajera matrimonio para que no estuviera sola y ahora el papá de Matías diciendo que cuando llegue el momento le contara una verdad dolorosa ¿Cuál será esa verdad? Ese mismo día se quedó a dormir en la casa de Matías, al día siguiente se casaría. —¿Y si él no acepta? ¿Qué pasaría? —pensaba mirando las estrellas —Papás, ayúdenme a tomar buenas decisiones —decidió ir a la cama para descansar y esperar a ver que pasaría el día de mañana. Mientras en la Universidad, Bastián hablaba con Gael. —¿Me estás diciendo que no regresaras a tu ciudad natal, terminando la carrera? —Gael le pregunto a Bastián —En la India las tradiciones son muy diferentes además no tengo familia, soy una alma solitaria y no pienso regresar nunca más a ese país —Bastián tenía un secreto que nadie sabía —es un lugar que me trajo desgracias y me quito a las personas que tanto amaba mis padres —Bastián le contó su plan —¿Dónde encontraras a esa chica para que te cases y puedas obtener la residencia? —Ya tengo a la chica pero necesito hablarlo con ella, aunque tengo mis dudas no quisiera lastimarla, ella me comienza a gustar, solo quiero mi residencia después, cada quien por su lado —Lo dices tan fácil pero dudo que una chica acepte y te diga “Si, acepto” y después que salga tus papeles te diga “Si acepto divorciarme” —Gael se le hace complicado creer que es lo que realmente quería su amigo Ambos chicos regresaron a su habitación para despertar al día siguiente y continuar con sus clases normales, quedaba poco tiempo para terminar la Universidad, ahora todas las clases eran proyectos, trabajos finales para obtener sus créditos para la autorización de su pasantía y finalizar con su examen profesional, estaba decidido hablar con Abby, ya no tenia mucho tiempo. ---------------------- Al día siguiente -------------------------------------- El señor Ezequiel mandó a su chofer a la Universidad para traer a Bastián para casarlo con su princesa, el chofer de la familia Watson buscó por todo el plantel al joven Bastián hasta que lo encontró —¿Bastián Cekeç? —pregunto el chofer —Si, ¿en qué te puedo ayudar? —pregunto el chico —Me mandaron por usted, tengo órdenes de llevarlo a la mansión de la familia Watson, al señor Ezequiel le urge hablar ya mismo con usted. —¿Señor Ezequiel? Creo que te equivocaste de persona yo no conozco a la persona que mencionas —¿Conoces a la señorita Abigail? —nuevamente pregunta el chofer —Si, a ella si la conozco. ¿Dónde está ella? ¿Qué tiene que ver? —Bastián le dio miedo que le pasara algo —Ella también lo espera, me mando por usted —él no tuvo dudas en acompañar al chofer imaginando que le había pasado algo. Subió a la camioneta y se dirigió a la mansión de los Watson. Bastián se sorprendió al ver la zona en dónde se encontraba, al llegar se sintió más ansioso al ver la chica de los ojos verdes que se encontraba en la puerta esperándolo, llegó el momento de decirle la verdad anhelando que aceptara y no buscar otro marido. El chico dio un salto al bajarse y corrió a los brazos de Abby —¿Qué está pasando, estás bien? —Bastián agarró a la chica de su rostro verificando si estaba bien aunque estaba confundido no sabía que estaba pasando pero le preocupaba que a ella le hubiera pasado algo. —Si, estoy bien, tranquilo. Pensé que no vendrías —le comento al chico —Siendo sincero no iba a venir pero mencionaron tu nombre pensé que estabas en problemas ¿Qué haces aquí? ¿Aquí vives? —ella niega —Una persona que aprecio mucho quiere hablar contigo. Ven conmigo por favor —Abby lo agarra de su mano y lo lleva al despacho del Señor Ezequiel, tocando la puerta esperando el acceso —Adelante —se escucha y ambos entran —Hola, él es Bastián —Abby presenta a Bastián al señor Ezequiel, el cual se pone de pie para saludarlo —Mucho gusto Bastián Cekeç, no me conoces pero yo te conozco muy bien. Toma asiento, necesitamos hablar —le señala los asientos —princesa sube a la habitación te espera una gran sorpresa en una hora debes de estar lista, yo te llamare —ella asiente y sale de la oficina. —Te preguntaras ¿Quién soy y qué es lo que quiero? —el asiente —escucha con mucha atención —toma un folder y comienza a leer —Bastián Cekeç, 21 años, huérfano. Ciudad natal Surat, India. Vienes a Los Ángeles para buscar la residencia y poder establecerte en la ciudad ¿es correcto? —Bastián se sorprende al escuchar su secreto —tengo más a tu padre lo asesinaron por no pagar una deuda y tu madre se suicidó, tú abuelo Nicolas fue tu tutor hasta el día de su fallecimiento por causas naturales, no tienes más familia. Se te otorgó una beca del 100% en la Universidad en la cual si cometes algo inapropiado se te será denegada y volverás a tu ciudad natal ¿Cierto? —¿Quién es usted y cómo sabe todo eso? —pregunto algo nervioso —Soy una persona muy poderosa con solo tronar los dedos tengo la información de las personas que me interesa, ahora te preguntas ¿por qué estás aquí? —Bastián asiente —porque me perteneces —¡Está loco señor! —Bastián se pone de pie para irse, al momento de agarrar la manija se vuelve a escuchar —¿Conoces al Halcón? —El chico se quedo inmóvil y siente escalofríos en su espalda —¿sabes? yo te puedo mandar devuelta a tu país y contactar a las personas que te buscan, eres igualito que tu padre, un delincuente pero el destino te puso en los ojos de mi princesa y esta misma tarde te casaras con ella y no acepto un NO por respuesta de lo contrario te regalaré un viaje a Surat, India. —¡¿Qué?! ¿Por qué me casaría con Abigail?-—preguntó Bastián —Esa chica para mi es como una hija, todo lo que quiera yo se lo daré y en este caso ella te quiere a ti, te eligió… —Yo no me casaré con ella, no soy un juguete señor. —No me hagas reír muchacho, esto querías. Tendrás tu beneficio —¿Qué beneficio tendría? —pregunto Bastián —Tu residencia pero no te podrás divorciar jamás, el matrimonio será para toda tu vida. —¡NO acepto señor! —No te pregunte Bastián si aceptas o no, hoy te casaras con Abby, te encargaras de hacerla feliz. No soy malo como tu piensas simplemente es un favor en dónde te beneficiaras. Bastián se quedó pensando en la propuesta de este señor el jamás regresaría a Surat. El papá de Matías estaba obligando a ambos chicos a contraer matrimonio, el prometió a su amigo Issac que cuidaría de su hija, la haría feliz sin importar la gente de su alrededor tanto Matías como Abby eran su prioridad y si ella sentía atracción por el chico ella lo tendría. Bastián estaba pensativo ¿en qué momento se metió en todo esto? estaba arrepentido de haber pisado esta mansión y de haberla conocido, la cual se estaba preparando para casarse con él, solo quería buscar su residencia pero no pretendía estar atado a una mujer y menos a una mujer manipuladora y caprichosa como Abigail. El comenzaba a sentir cosas por ella pensando que era una chica linda, sencilla pero ahora dándose cuenta cayó en las redes de esa mujer manipulable, haciéndose pasar la niña humilde ante todos pero era millonaria pero esto no se quedaría así, él jamás regresara a Surat. —En unas horas llegara el juez que los casara así que ve alistarte, te llevaran a una habitación. Bastián salió molesto, él se quería casar pero no de esta manera y mucho menos que alguien lo obligara, él tenía miedo de regresar a Surat porque es cierto lo buscaban para matarlo por unas deudas que tenía pendiente por eso salió huyendo del país. —¿Estás listo? —Entró el señor Ezequiel preguntando —cambia ese rostro sino es un entierro, es tu boda. Acompáñeme muchacho que no tarda en bajar mi princesa y en llegar el juez. —ambos salieron y se dirigieron a la estancia. Al bajar se sorprendió al ver a Matías, su jefe del restaurante charlando cómodamente con el abogado, lo miró y se burlo de si mismo —Bastián caíste como un imbécil, todo esto estaba planeado y esa escuincla te vio la cara de pendejo, muy buena jugada Abigail pero esto no se quedara así, te vas arrepentir por lo que me estas haciendo —pensó si mismo cerrando sus manos en un puño. —Toma asiento Bastián, antes que baje mi princesa necesitamos llenar el formato para realizar tu residencia pero ya sabes todas las condiciones y sabes lo que te espera si no las sigues. ¿Cierto? Bastián no mencionó palabra alguna solo asintió con la cabeza y comenzó a llenar el papeleo para su residencia. Lanzó una media sonrisa y pensó —quería usar a cualquier mujer para que le diera la residencia pero su jugada le salió al revés, jugaron con él —Bastián tomó asiento esperando su peor pesadilla, a él no le pintaba muy bien el destino. —Hija ¿estás segura que es lo que quieres? —pregunto Aurora mamá de Matías —Realmente no estoy segura pero no tengo opción, mi tía me está orillando a esto —menciona Abby —Solamente el destino sabe porque lo hace mi niña —acaricia la mejilla de Abby —no me gusta que te manipulen con lo que te pertenece pero tu padre dice que es lo correcto —tocan y entra a la habitación el señor Ezequiel —Mira esa princesa hermosa, te ves radiante —dando una vuelta a la chica —pequeña tu futuro marido está esperándote —dándole un beso en la frente —lo estas haciendo bien —Pensé que no aceptaría, ¿Cómo le hiciste para que aceptara? —preguntó Abby —Eso no importa, lo que importa es que te vas a casar con la persona que tu elegiste que fuera tu marido y los problemas que tienes se esfumaran después de hoy, solo te dedicaras a ser feliz como tus papás siempre lo quisieron —abrazo a Abby —No recuerdo a mis padres pero cuando ustedes aparecieron en mi vida fueron como los padres que siempre me hicieron falta, los amo -Abby le comentó a los señores Watson —Tus padres fueron nuestros mejores amigos, estuvimos el día que naciste, somos tus padrinos, nos alejamos por decisión de tu tío Dereck pero siempre estuvimos y estaremos para ti, cuando tus tíos decidieron mandarte al internado de aquí en Los Ángeles nos dudamos en venir a tu lado. —Aun recuerdo que Matías no me agradaba pero al final él me protegía de todos, nos hicimos buenos amigos hasta que decidieron contar la verdad. —No nos podíamos acercar a ti tan fácilmente por tu tío Dereck aunque tenemos negocios en común ya que nos provee los alimentos a nuestros restaurantes nos quería lejos de ti, por eso buscamos siempre estar a tu lado sin que él supiera y no debe de saberlo aún. —¿Algún día me dirán por qué la desconfianza de mi tío y ustedes? —ambos asienten —Si mi pequeña pero aun no es el momento, confía en nosotros ¿si? —Abby asiente —jamás estarás sola aunque no lleves nuestro apellido siempre te querremos como una hija —le comenta el señor Ezequiel a la chica. —Gracias, los amo muchísimo —Abby abraza a los señores Watson
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