----- Narra Bastián -----
Se han preguntado… ¿Cuánto tiempo perdemos en querer estar bien con uno mismo?
Ese es mi caso, soy Bastián Cekeç tengo 20 años y soy huérfano, vengo de la India. Llegue a Los Ángeles para buscar el sueño de pertenecer a la Editorial más famosa de América "Skae" en esta Editorial han salido grandes escritores y quiero pertenecer a ella, quiero ser alguien en la vida por ellos, mis padres.
Ellos fallecieron dejándome a cargo de mi abuelo, él se encargó de darme todo lo que en su momento me hizo falta amor, cariño y atención pero la vida me lo arrebato quedándome solo en este mundo, tengo que buscar las herramientas y oportunidades necesarias para salir adelante. Debo de tener bien presente las palabras que me decía mi abuelo, siempre luchar por los sueños sin importar que tan costoso sea el camino. Y aquí estoy luchando por esos sueños aunque el camino sea largo pero lo lograre.
Yo estudiaba en la India, un día normal llegó una convocatoria a mi Universidad para hacer un intercambio a Los Ángeles. Estudie y luche tanto para estar aquí, hoy es mi primer día en la Universidad más prestigiosa de este país. No importa hacer lo que sea si eso me lleva a mi nuevo destino. Todo es muy raro en la ciudad, yo crecí con mis tradiciones en cambio aquí, todos me miran extraño, se que tardaré para acostumbrarme a vivir aquí si realmente quiero trabajar en la editorial.
Mis primeros días no me ha ido tan mal, los maestros son buenos tipos aunque uno que otro compañero se me queda viendo raro por ser de otro país, me tengo que dirigir a mi habitación que se me cedió la universidad por ser alumno de intercambio aunque mis planes son otros, por el momento me mantendré aquí y buscaré un trabajo para poder mantenerme y continuar con los planes que tengo en mente.
----- Narra Abby -----
—Nat, tengo que lograr que ese chico se fije en mí y poder proponer el trato, sino lo hago no podré estar tranquila
—le comento a mi amiga una vez que me alcanzo camino al auditorio —¿Cómo me podré acercar a ese chico?
—Abby te estas volviendo loca —caminamos al auditorio en donde se nos dará una conferencia a los chicos de Literatura —Vamos a buscar otra solución a todo esto pero no necesitas casarte con ese tipo que no conocemos, ¿Qué le dirás?
—No lo sé, se que no es tan sencillo...
—Acércate a él y dile: “Me quiero casar contigo” —ambas nos reímos
—Ok, lo seguiré pensando por lo pronto entraré a la conferencia y después nos vemos para ir al trabajo —ella asiente y se va mientras yo me dirijo a los primeros lugares, debo de ser una de las seleccionadas para entrar a esa editorial.
Por lo poco que se, el conferencista que viene hoy es uno muy reconocido Enzo Salvatierra, es director de la editorial más grande de Los Ángeles y hoy abrirá una convocatoria para que podamos entrar a realizar nuestras pasantías y formar parte de su grupo de trabajo.
La conferencia da comienzo y trato de poner atención aunque es imposible, Enzo Salvatierra tiene mucha presencia al solo poner un pie en dónde se presente, el alto y guapo, tiene un cuerpo de infarto, su porte llama mucho la atención de muchas de mis compañeras. Al inicio cuando el director daba su presentación nuestras miradas chocaron por unos segundos y después no me quitaba los ojos de encima, me sentía incomoda, un tipo así jamás se fijara en una chica como yo. Volteo a mi lado y a lo lejos veo al chico de nuevo ingreso a unos cuatro lugares de mi. Esta muy atento a todo lo que que esta pasando y yo busco el plan perfecto para hablar con él y proponerle mi plan.
Por un largo tiempo me pierdo de todo el final de la conferencia porque Bastián llamo toda mi atención, Enzo Salvatierra me llamo la atención por no prestarle atención pero no me importa, ahora no solo tengo como objetivo graduarme sino conseguir un marido. Al salir veo a mi amiga Nat sentada en las bancas jugando con su celular, me acerco a ella y nos dirigimos al trabajo que tenemos por las tardes. Ambas trabajamos en él restaurante prestigioso de nuestro amigo Matías. El día estuvo muy pesado al salir del restaurante nos dirigimos al departamento que ambas compartimos.
—Abby, sigo insistiendo que hables con la tía Hilda y le digas la verdad de todo, que no quieres casarte hasta terminar tu carrera y ser alguien en esta vida, no ser mantenida como ella —Nat me regala una sonrisa —no siempre es importante tener amor, un esposo, hijos y un vivieron felices por siempre, solo eso existe en los cuentos de hadas.
—Nat a ti nunca te podre convencer que es difícil hablar con mi tía referente a ese tema y menos que ella acepte, seguimos las tradiciones familiares y no quiero defraudar a mi familia, ella se casó con mi tío Derek porque fue del primer hombre que se enamoró y ahora son felices juntos, creo que a pesar de todo es bonito poder encontrar el amor de tu vida y poder entregarle todo ¿no? —intento convencer a Nat que me ayude con mi plan
—Si tu lo dices...
Al día siguiente ambas llegamos a la Universidad tarde, entramos corriendo porque nos quedamos dormidas, Nat se despide y se dirige a su salón de clases mientras yo sigo corriendo pero no me percato que choco con una personas, el impacto hace que mis libros salgan volando por los aires.
—¿Por qué no te fijas por donde vas? Puedes provocar un accidente —menciono a la persona con la cual choque, aunque se que tengo la culpa pero no lo aceptare
—Eso mismo deberías decírtelo a ti misma niña —levanto mi vista y lo veo, es Bastián —todos en esta ciudad son raros, eras la que venía corriendo como loca -—él me observa levantando mis libros pero no hace nada al respecto
—En primera no soy una niña caprichosa y en segunda pareces no te quedes parado y ayúdame a recoger mis libros —sigo levantando mis libros y ejercicios que salieron volando por los aires. Suspiro —Discúlpame, tienes razón yo venía corriendo y no me fije, solo no quería llegar tarde a la primera clase -—veo que me mira de pies a cabeza y sonríe
—Creo llegaste tarde y ´por tu culpa no nos dejaran entrar por estar discutiendo —escucho que dice unas cosas en su idioma y me observa muy feo.
En la Universidad son muy estrictos referente a los horarios, todos debemos estar dentro de clases al sonar la chicharra y quien no hiciera caso nos mandan a otro salón a realizar clases extracurriculares, tratamos de entrar pero la tutora nos manda retenidos. Aunque deseaba encontrarme con Bastián ahora lo detesto, por su culpa nos encontramos en esta situación. Saco mi celular al escuchar el tono y se que es Nat, veo mi reloj y se que a esta hora ya todos se enteraron quienes somos los castigados en esta ocasión.
Mensaje Nat: ¿Te castigaron?
Mensaje Abby: Si, en la mañana choque con Bastián y ya no llegue a la primera hora, ambos estamos en el salón de castigos
Mensaje Nat: Es tu momento de hacerle la platica, suerte
—¡Hey! Vamos hacer las paces, se que tuve la culpa y pido una disculpa por que te castigaron no fue mi intención —trato de coquetear
—Para no ser tu intención lo hiciste muy bien —veo que se voltea a su celular y me ignora, idiota
Lo observo y el sigue muy entretenido con la actividad que nos pusieron, no estoy conforme con nuestro actuar así que llego el momento de hablar con él, necesito ser mínimo su amiga si quiero lograr mi plan. Me levanto y me pongo frente de el
—Hola, me llamo Abigail Keller—extiendo mi mano —toda la universidad me dice Abby —el me observa de reojo y sonríe pero sin darme la mano —Anda, ya me canse, perdón. —veo que se levanta y no me había percatado que es más alto que yo
—Muy bien niña caprichosa, yo me llamo Bastián Cekeç, no es un gusto conocerte...