Salgo del salón a la par que otras personas buscando con la mirada algún taxi, pero no veo ni uno solo acercarse. Así que, camino por la acera. También me sirve para pensar. Busco mi celular dentro del bolso para ver la hora, y me encuentro con varias llamadas perdidas. Número desconocido, debe ser Samuel… o Shane. Una más vuelve a entrar, y decido contestarla mientras camino. ―¿Hola? ¿Eres Samuel, o eres Shane? ―pregunto intentando no arrastrar tanto las palabras. ―¿Quién diablos es Shane? ―cuestiona la voz de Samuel al otro lado. —¡Oh! Samuel. ¿Qué quieres? —Sigues evitándome. —No. En realidad, estaba en un evento. No había visto el celular. Ni siquiera sé por qué te doy explicaciones ―respondo con fastidio. —Ya. No dejo de pensar en lo de hace rato. —Deberías obligarte a hacer

