—David, ¿y qué dijo tu esposa sobre el cambio? —cuestiona Rose. Dicen que, detrás de cada buen hombre, hay una buena mujer. Pero creo que depende de cada persona el ser bueno o no. Y si este hombre es bueno, hablará maravillas de ella, pero sobre todo no la negará. Veamos que tiene que decir al respecto. ―Bueno, no hay mucho que decir… ella falleció hace cuatro años —responde con naturalidad. Silencio incómodo. Y ahora no sé qué decir. De hecho, nadie sabe qué decir. —Cuanto lo siento, disculpa —dice Rose apenada. —Debe ser duro para ti —Interviene Thomas―, no tenía idea. Andrew nunca mencionó nada. —Él tampoco lo sabía. —De verdad que pena, David ―Vuelve a decir Rose, tratando de disculparse una vez más. Pero a estas alturas ya se le ve un poco incómodo. —Descuida, no pasa nada

