26. Proteger el corazón Caro La luz del sol es muy fuerte y me molesta en la cara. Siento que un camión me pasó por encima pues me duele todo el cuerpo, como cuando comencé a hacer ejercicio. El cuerpo me quedó molido y esta vez se siente igual aunque… —Buenos días. Tengo mucho rato esperando que despiertes. –siento unos ligeros besos en mi hombro desnudo. Suelto una risita. Todo lo que viví anoche comienza a aparecer en mis recuerdos como un lejano sueño. El hombre detrás de mí se pega a mi cuerpo y puedo sentir como el ligero vello de su torso me hace un poquito de cosquillas. Me acuesto boca arriba y lo veo. Es un hombre guapísimo y mi mirada se detiene en su boca, haciéndome recordar donde estuvo hace unas horas. Se inclina sobre mi y me besa. Mi olor personal sigue

