Serena Siento como él vuelve a golpear mi mejilla y arde como el infierno. Sé que mi ojo ya está morado, pues está completamente cerrado. Cuando él se da la vuelta y camina hacia el bar, se sirve una copa de whisky y de inmediato la toma. Pensé que ya había terminado conmigo, pero estaba completamente equivocado. Él se da la vuelta y camina hacia mí, más furioso aún, si es que eso es posible. Me toma del cuello y me levanta. Siento como la respiración me empieza a faltar. Trato de tomar su mano para alejarla, pero obviamente es mucho más fuerte que yo. Veo sus ojos inyectados en sangre y me mira con tanto odio. Jamás había hecho esto hasta ahora, pero ¿qué diablos cambió? —Eres una zorra estúpida. Quisiera matarte y deshacerme de ti de una vez por todas. Estoy cansado de tus estupideces

