II

811 Words
Al día siguiente. Son ya un poco más de las 9 de la mañana. Miguel ya se encuentra en el salón de tragamonedas. Andrés no puede dejar entrar a los clientes al salón, es que aún no llega la nueva supervisora. La amplia grada alfombrada tiene a 3 clientes esperando disgustados. A la izquierda de la entrada está la puerta del ascensor. Se abre de pronto, Miguel y Andrés miran con curiosidad pero sale una señora. - Señora por favor espere por aquí. - Andrés debe llevarla a las gradas. - ¡Ay, qué! ¿No antienden todavía? Luego de varias protestas, la señora baja al casino. - Flaco. - le comenta Andrés  a Miguel - No viene la "super" nueva, la mamacita. Carajo. Y los clientes ya quieren entrar. - No sé. Quizás se habrá olvidado. - comenta Miguel. Al rato, se abre la puerta del ascensor y sale Valeria un poco agitada, lleva en una mano un llavero con más de tres llaves que al moverse emiten un sonido muy característico. Está medio despeinada. - Hola chicos. - Les saluda con una gran sonrisa y pasa directo hacia la puerta de "Solo Personal Autorizado", camino a su oficina. Andrés mira a Miguel: - Flaco anda y pregúntale si los clientes ya pueden entrar. Esa chica es medio loca creo. - Creo que sí. - comenta Miguel. - ¿Has visto que está medio con el cabello desarreglado? - le dice Andrés - Su novio seguro recién la ha traído. - Hablas huevadas Andrés, ¡jajajaja! - ríe Miguel. - Es que tú no sabes pe flaco, estás chibolo. - dice Andrés - Anda y pregúntale lo que te dije. Yo no puedo ir, sino se meten los clientes. Miguel va a la oficina de Valeria. Como va rápido, no nota que la joven ha dejado la puerta abierta. Miguel llega a ver que la joven está sin blusa, se la ha quitado y se le ve su brasier blanco de encaje... por suerte está de espaldas a la puerta, así es que Miguel no vio nada más, volteó rapidamente, regresando sobre sus pasos y esperó unos segundos pegado a la pared. Pasado un minuto más o menos, Miguel dice: - Señorita Valeria. Se escucha un portazo. Unos segundos después,  se abre la puerta: - ¿Quien es? - dice Valeria. - Soy Miguel.  - Dime Miguel ¿Qué deseas? Miguel camina y da la vuelta a la esquina para llegar nuevamente a la oficina de los supervisores. Ve a Valeria que está aplicándose maquillaje con uno de esos "set" de maquillaje. Lo mira extrañada a Miguel: - ¿Qué deseas? - le pregunta. Miguel le dice sorpendido: - El agente de seguridad dice si ya pueden entrar los clientes. - Que pasen ya. - le dice Valeria. - Bien. - le dice Miguel. - Miguel. - le dice Valeria. Este voltea y la mira - Que nadie venga a verme por un rato. Yo más rato voy a salir. - Bien. - dice Miguel y sale. Media hora más tarde. Ahora ya estan algunos clientes en las máquinas. 5 clientes más o menos en más de 20 máquinas tragamonedas. Miguel está apoyado en una de las máquinas para jugar casino. Perdido en sus pensamientos. ¿Cuando podrá estudiar algo? Un cliente de pronto "revienta una maquina". Así se le llama cuando un cliente saca el premio mayor. Andrés aparece y se comunica con alguien a través de su walky talky. Algo le dicen porque lo lleva pegado a su oido. El cliente esta feliz, y otros clientes se acercan a mirar y felicitarle también mientras la máquina tragamonedas emite luces y pitidos. En su parte de arriba una luz blanca intermitente indica que se ha ganado el premio mayor. Andrés viene hacia Miguel nuevamente: - ¡Miguel, anda ve a buscar a la supervisora, carajo! ¿Dónde está? Miguel va lo más rápido que puede, entra a través de la puerta de "Solo Personal Autorizado" a través del pasillo, pasa al lado de la oficina de la asistente de gerencia, que esta cerrada, da la vuelta nuevamente una recta de unos 3 metros de largo y otra esquina donde está la puerta de la oficina de los supervisores al lado izquierdo de la puerta de la "sala de videos". La puerta de los supervisores está cerrada. Miguel toca. Abre Valeria: - ¿Qué sucede Miguel? - Una máquina ha dado premio. - le dice Miguel. - Ay, miércoles. - dice Valeria. - Vamos. Espérame. Miguel la mira extrañado. Valeria coge el teléfono de línea fija que hay en la oficina y dice: - Mi amor, luego te llamo. Besos. Sale por delante de Miguel: - ¡Vamos sígueme! - le dice. Miguel la sigue. La chica realmente es toda una supermodelo al caminar, tiene el porte y el estilo... El cabello de Valeria de pronto flamea por los aires... Toda ella mediovoltea rápidamente sobre sí: - ¿Qué máquina es? - Valeria, con una enorme sonrisa en el rostro, sorprende a Miguel mirándola embobado... éste trata de responder algo mirando a Valeria al rostro: - Ahh... ¡No... Sé! Valeria voltea, abre la puerta y sale. Miguel tras de ella.
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